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Mostrando entradas de noviembre, 2012

La educabilidad

En Junio de 2011 participé en una revisión nacional del sistema de educación bilingüe que emprendió la SEP para conmemorar su 90 aniversario. En todo el país, cinco equipos de investigadores visitamos escuelas dedicadas a fortalecer los idiomas locales, en muchos casos con academia de la lengua, con escuelas rurales que ofrecen la educación primaria para la enseñanza en el idioma local. A mí me tocó trabajar en nueve comunidades de las sierras de Puebla, Oaxaca y Veracruz: habitantes tutunakú, náhoa, ñu savi y tacuate, para lo que tuve que viajar, en compañía de un fotógrafo, a lejanos parajes de las sierras. Los tutunakú de Puebla y Veracruz volvieron a seducirme como ya lo habían hecho en Ixtepec, Puebla, hace algunos años. Son un pueblo muy práctico e inteligente. Los maestros son gente de la localidad o de pueblos muy cercanos a la ubicación de la escuela. Por supuesto que la preocupación principal es enseñarles a leer y escribir en tutunakú a los niños, pero esos viajes...

Mal del susto

Doña Liboria Lagunes era una ancianita que Ricardo se encontró en una escuela del estado de Morelos en 1980. Llegó muy emocionado a la ciudad de México diciendo que había hecho una grabación sabrosísima, que yo la iba a disfrutar trascribiéndola tanto como él la disfrutó grabándola a ella y a su marido, don Aurelio. Los ancianitos nonagenarios resultaron una mina de historias sorprendentes que iniciaban de niños en la Revolución y simplemente no terminaban. “Podría haberlos grabado ocho horas -me dijo Ricardo-, pero nadie tenía tiempo”. En este fragmento doña Libo platica sobre el mal del susto que aquejó a su hijo y de cómo tuvo que ir a rifar para curarlo. “Uno que está enfermo ¿verdá? Si a uno le duele, dice “ora, vente, vamos a rifar”. Y ahí lo ve todo, mira, que si uno ve una culebra, o lo que pasa si un burro te tumba, o bueno, cualquier cosa, te va a decir. Ven en barajas. Y de veras ven, don usted. “Yo tenía un niño. Ése de por sí es briago, este señor. Y ya de...

Los muertos tutunakú

Las tradiciones definen no sólo el carácter y la personalidad de las comunidades, definen sus creencias más antiguas, sus formas de vida y los elementos más apreciados por esa cultura en particular. En las tradiciones de la Sierra Norte de Puebla sobresalen las flores, las velas o ceras, las coloridas vestimentas, la música de huapango y, claro, como tutunakú orgullosos de sus antiguas tradiciones, el baile de los voladores, cuyo vertiginoso vuelo ha dado la vuelta al mundo en medio de la admiración general. Resaltan la fiesta Patronal a la Virgen de la Asunción, el 15 de agosto; la importante fiesta de Posadas decembrinas, así como las desafortunadas muertes de vecinos, donde es nuestra tradición hacer una ceremonia especial. Así me lo contó doña Delfina Diego Luis mientras me servía el desayuno en su cocina de Ixtepec, Puebla: “Cuando alguien se muere, lo primero que se hace es buscar a la persona que bañe al difunto, hay personas que se especializan en eso, en bañar al di...