12 de septiembre de 2012. Llegamos a refrescarnos primero de la resequedad desértica del camino, todo el paisaje tamizado de un fino polvo del color del café moka, habitado por nopales y otras cactáceas y huizaches bañados completamente por ese mismo polvo; de pronto, un basurero que atravesamos entre la arena y el sol antes de llegar a la primaria Caimi, Centro Integral para niños migrantes, en el municipio de Ascensión, Chihuahua, la maestra María Dolores Cázares Casas me recibe muy sonriente, se ve que ella es una mujer alegre y franca. Hábleme de su trabajo, profesora –le pido–. Doy tercero de primaria, estudié muchas carreras inconclusas, estuve principalmente en la Normal del Estado, estuve en la normal superior; en español, tres semestres, y actualmente estoy estudiando pedagogía en la Universidad Cultural. Además los cursos de aquí, como un diplomado. Cuando yo me topé por primera vez con el Profe me dijo de este proyecto que está hoy, que todavía no ex...