El funcionario del ayuntamiento de Tlacoachistlahuaca resultó ser una persona muy enterada de los sucesos y de la historia de este pueblo colonial de la Montaña de Guerrero. Es abril de 2002. Llegamos aquí contratados por el gobierno para realizar un estudio multidisciplinario para estudiar los cien municipios con más alta marginación de México, en una peregrina iniciativa calderonista llamada 100 X 100, polifónico nombre que no consideraba a los 350 municipios adicionales que ostentaban el carácter de “alta marginalidad”. Tlacuachis era el primero. Y sería el único. A mí me tocaba investigar el panorama cultural e histórico que después pondríamos en una página de internet, propuesta de Sergio Mastretta con la participación de arquitecto Carlos Montero y su asistente Yasmín; periodistas y antropólogos como Miguel Ángel Domínguez y yo, y otros jóvenes agrónomos que completábamos el equipo. Así que esa mañana nos separamos, y yo me quedé con Heriberto López Montellano, funci...