Campo Guadalupe, Guaymas, Son./Google Nuevamente tuve que reflexionar respecto a estas mujeres que se adentran en enormes y lejanos campos de cultivo, a veces solas, a veces acompañadas de otras maestras. En Campo Guadalupe del municipio de Guaymas, Sonora, la maestra Brenda Espinoza Ruiz asumía su compromiso en esa educación tan particular del PRONIM, que era un programa en 2012 para migrantes que viajan con toda su familia; van y vienen de otros estados acompañando a sus papás para la pizca de sandías y ajos, aquí en estos fértiles llanos de la larga costa sonorense. Como muchas de ellas, Brenda está debidamente preparada porque es licenciada en psicopedagogía y entonces este era su segundo ciclo en Pronim. Los niños llegan en cualquier estado que se pueda uno imaginar: hogares rotos, de alta marginalidad, que sufren los embates de la miseria y se ven arrastrados de manera más regular mixtificados con violencia, drogas, abuso y hambre. Se ven precisadas a investigar sobre la ...