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Mostrando entradas de diciembre, 2010

Mano de León

Recorrimos la población de Huehuetonoc, Guerrero, en dos escasas horas. Es la segunda población del municipio de Tlacuachistlahuaca, uno de los más deprimidos de la costa chica guerrerense. Era el momento de decidir la conveniencia de ascender la montaña para llegar a la última población municipal del oriente municipal, en su parte baja, a un poblado de nombre enigmático: Guadalupe Mano de León, debido a la patrona Virgen de Guadalupe y a una extraña piedra ubicada a un kilómetro con forma de garra de león. Partimos el doctor Montero, urbanista del equipo, Gonzalo Añorbe, nuestro guía y yo por un camino tapizado de un polvo fino y rojo que nos espolvoreó. Muy pronto pudimos ver, en la cima de una montaña vecina, el pueblo de Guadalupe, lo que nos hizo confiar que los 13 kilómetros que nos separaban de ella eran, no un recorrido de una hora como había dicho el guía, sino de media o menos, toda vez que el poblado estaba ahí, a la vista de nuestro camino. Pasados dos kilómetros...

Los xi'úi (pames)

Los pames se llaman a sí mismos xi'úi, que significa "indígena", viven en un territorio de superficie irregular que comprende cinco municipios de San Luis Potosí, en áreas de ciudad del Maíz, Alaquines, La Palma y Santa María Acapulco. La región xi'úi comprende una extensión de poco más de 70 mil hectáreas, áridas y erosionadas al norte y al sur, fértiles y cultivables en el centro, donde los xi'úi cultivan maíz, frijol, caña, café y árboles frutales como mango, papaya y plátano. Los médicos xi'úi no sólo curan los males que aquejan a la gente, sus acciones tienen proporciones que el mundo moderno ubicaría fuera de la medicina. Estos especialistas tienen injerencia en el equilibrio natural, logrando la restitución del equilibrio en sistemas orgánicos de otro tipo, como son las milpas y los jagüeyes. Los rezanderos y los cantadores xi úi juegan un papel importante en la organización religiosa y en el entorno simbólico de las comunidades, así como los danzantes...

¿Por qué no me interesa?

La mayoría de los mexicanos proviene de la mezcla del español con los pueblos originarios; el mexicano pertenece incuestionablemente a la descendencia de decenas de pueblos originarios que en el periodo colonial procrean un subproducto de sí mismos que Julio de la Fuente bautizó como ladinos, los mestizos mexicanos que hoy somos una inmensa mayoría. Cultivamos nuestra lengua española, la mexicanizamos, y conocemos bien la cultura occidental. Sin embargo, por alguna extraña razón, desairamos nuestra parte originaria. Mi inquietud es por esa otra mitad de lo que también somos. Porque no somos europeos, a pesar de nuestras intenciones. Somos mitad indígenas, aunque eso pueda llegar a incomodar. En el centro de México es relativamente sencillo descubrir tus propias raíces tepanecas en gente tan cercana como tus abuelos, basta con mirar sus orígenes en los pueblitos del DF ubicados en las cuatro principales delegaciones políticas que son Xochimilco, Tlalpan, Tláhuac, Milpa Alta y Contrer...