La breve serie de entregas sobre Tlacoachistlahuaca, Guerrero, termina hoy con una historia feliz, contrastante con las dos anteriores. Me la contó el profesor Jesús Adán Méndez Gastélum, asesor escolar de diez escuelas en la región costa de Hermosillo, Pesqueira y Carbó, Sonora, en medio de una nube de moscas y un calor infernal de 42 grados centígrados. Es la historia de una familia de la zona norte de Tlacoachistlahuaca, la región mixteca de la que he hablado antes, que terminó en los campos de cultivo de Sonora bajo el resguardo autoritario de un abuelo que hacía funcionar a la familia como clan. Pero algo ocurrió, una feliz coincidencia de varios hechos que el maestro Méndez Gastélum me platicó a detalle: Había una familia muy numerosa, era un patriarcado en esa familia, el abuelo se hacía cargo de todo, de todo; del sustento familiar, del equilibrio emocional y de la estructura familiar; él era juez, él era todo ahí. Juan Ponce se llamaba el señor y provenían todos d...