A los pocos minutos de nuestra llegada a Tenaún, el pequeño y antiguo puerto en la costa Este de la isla de Chiloé, al sur de Chile, fuimos advertidos que en algún momento Rosita, la dueña del campamento, prepararía un platillo tradicional llamado curanto, como buena puntarenense que es esta joven ama de casa, administradora y autoridad indiscutible de ese popular campin. El curanto es un guiso de hoyo que comienza con la recolección de piedras y leña, por lo que debe dedicarse todo un equipo de personas para su elaboración. Hay que recopilar piedras grandes y redondas del tamaño de naranjas, subir al cerro y recopilar unas cincuenta enormes hojas de pangue, de unos sesenta por ochenta centímetros que crecen silvestremente en todo el sur de Chile, una planta de humedad cuyos componentes tienen diferentes nombres y usos: pangue es la gran hoja; nalca es el tallo y depe es el tronco, que llega a medir hasta 5 metros y que sirve para teñir lana de color plomo. El curanto lleva ...