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Mostrando entradas de 2018

Yaquis en Puebla

Cajeme Seis meses antes de despuntar el siglo XX los servicios telegráficos de los principales periódicos de la capital informaron noticias alarmantes: una nueva “sublevación” de indios yaquis. Habían pasado casi veinte años del inicio de la llamada “colonización” del noroeste mexicano “infestado de tribus de indios salvajes” que era necesario derrotar para despojarlos de sus tierras bañadas con las aguas del sagrado río Yaquimí. El gobierno de Porfirio Díaz sabía cómo apaciguarlos, tenía veinte años haciéndolo. La Secretaría de Guerra ordena que se concentren fuerzas federales en el pueblo de Tórim para iniciar la apenas suspendida campaña contra los rebeldes, que tras su última derrota buscaron refugio en la serranía del Bastacate, de donde era materialmente imposible sacarlos. Peleaban con el ejemplo del sargento republicano José María Leyva, conocido como “Cajeme”, yaqui que estuvo en Querétaro en 1867 bajo el mando de Ramón Corona. Cajeme organizó los gobiernos de ...

Es muy poco común que te digan mamá

No son visibles como los internacionales que saltan el muro, no transitan por desiertos en frías madrugadas, no hacen marchas fabulosas bajo la atención del mundo, pero también son migrantes, también son pobres. Tanto, que no pueden dejar a sus familias en el pueblo, a qué, por eso viajan con ellas. Estos migrantes tampoco hacen nada en la penumbra, son documentados, a veces viajan en autobús, frecuentemente en las bateas de vehículos diversos, cientos y hasta miles de kilómetros en busca de trabajo. Son los jornaleros temporales que habitan unos meses los enormes campos de monocultivo en Zacatecas, Sonora, Chihuahua o Coahuila: ajo, cebolla, sandías; o uva y nogal, como en el caso del ejido La Habana, costa de Hermosillo, Sonora, a donde fui a encontrarme con la profesora Aída de Hoyos Oros, que imparte clases a un grupo multigrado de la escuela primaria Venustiano Carranza. ¿Quiénes son esos niños? Son los hijos de aquellos jornaleros migrantes que traen a sus familias a la cosecha...

Lo que más necesitan es cariño

En la Escuela Pronim de Monteverde del municipio de Janos, localizado en el extremo norte del estado de Chihuahua, nos recibe la profesora   Alma Edith Terrazas Escárcega, una joven con bachillerato terminado que estudia la carrera de ingeniaría en sistema empresarial en el Tecnológico de Nuevo Casas Grandes; adicionalmente tiene un diplomado en ciencias de la educación y da clases de educación inicial en este centro hace tres meses. Es septiembre de 2012 y el calor del verano persiste en este tórrido desierto de polvo fino que se halla cerca de la frontera con los Estados Unidos. Pronim es un programa de gobierno que busca atender a los niños que acompañan a sus papás, migrantes económicos que llegan hasta sitios tan lejanos de la geografía mexicana, como este, a la cosecha de diferentes frutos y vegetales. Cuénteme de su trabajo, profesora. Mi trabajo es estar frente al grupo, darles clases a los niños, que los niños aprendan y sobre todo superarme. Los niños viene...

Las calaveras del 2018

Desde el lunes 29 de octubre Mitos sin sustancia  (el blog de enfrente) cumple una vez más con la tradición de las calaveras y su tanda de versos; retratos ardientes de políticos calientes que devinieron clientes del tridente. Infiernos eternos para todos ellos, incluidos los yernos. Ya se han encendido las hornillas del averno. Foto de Emilio Salceda .

Venimos a trabajar y vamos llegando

La colonia La Peña, en el norte del municipio de Mixquiahuala de Juárez, Hidalgo, se alcanza tras tomar la carretera México-Laredo hasta el quicio mismo del Valle del Mezquital. Los pequeños propietarios que siembran básicamente ejote, reciben a familias jornaleras provenientes de los estados de Guerrero, Morelos y Oaxaca. Todas estas tierras son regadas con aguas residuales del Distrito Federal, por eso está prohibida la siembra de hortalizas, aunque en este mes de agosto de 2012 se ve bastante maíz y no pocos campos de alfalfa regados con eficientes máquinas dispensadoras de agua. Pero aquí lo fuerte es el ejote, a eso vienen los jornaleros agrícolas con sus numerosas familias, los puede uno ver descansando a la sombra de las casuarinas que proporcionan una modesta y solapada sombra al mediodía. La profesora Ana Lydia Benítez Hernández, egresada de la Universidad Pedagógica Nacional, me recibe en un salón del Preescolar del campamento La Cruz en donde procura la educación a ...

Hermanas por la educación

Para Abel Aguilar, que me llevó con sus mujeres En torno a la mesa del comedor seis mujeres me reciben para hablar de sus experiencias en el magisterio. Cuatro de ellas son maestras jubiladas: Yolanda, Estela, Juana y Martha Galeana Tabe, su hermana Bertha y su madre Victoria Tabe, maestra culinaria que me demostró su doctorado al darme a probar unos deliciosos Yeprajes. El origen VICTORIA TABE, MAMÁ: Ay, señor, pues yo vine aquí a las edad de seis años, en 1923, llegamos de Siria. Yo nací en Rusia, en un pueblo de Rusia, estuvimos allí mucho tiempo, luego en Francia. Ya, en 1923, venimos aquí a Puebla, directamente de Siria, que era nuestra tierra, donde había una guerra. Hablábamos sirio-caldeo. Aquí crecimos y la ciudad era muy distinta. Había carretas de caballos y muy pocos coches. Vivíamos en la 5 de Mayo y el Paseo Bravo estaba lejísimos. Dicen que inventamos el taco árabe, pero en realidad es de unos… ¿cómo se llaman? unos “harbanos”, pues nosotros no sabíamos...