En nuestra gira por los llanos zacatecanos indagando las necesidades del sistema educativo para hijos de migrantes domésticos, llamado Pronim, recorrimos muchos kilómetros de tierra dominados por arbustos espinosos del municipio de Villa de Cos, en la frontera con san Luis Potosí. Abunda ahí vegetación desértica como mezquites y gobernadora; nopal duraznillo y cardón, huizache, cardenche y algunas palmas pegadas a las veredas donde alguna vez bajó agua, a juzgar por los bancos de arena. En la primaria 24 de febrero del campo agrícola El Rey, municipio Villa de Cos, Zacatecas, las cosechas de ajo y cebolla están a punto de iniciarse a mediados de abril del año 2012. Nada en estos campos refleja los siete años de sequía ni la polvosa realidad que transitamos apenas unos minutos antes. No canto victoria, la necesidad brota aquí como los tallos verdes de los ajos. Así me lo hace ver la abogada Yadira Becerra Bernal, que además estudia la licenciatura en educación primaria en la UNIVE...