Para Miguel Othón de Mendizábal el problema de la salud implica diversas consideraciones: el cuadro de las costumbres tradicionales, hábitos mentales y normas de conducta, producidas por la mezcla de las culturas indígenas con la cultura occidental, que si bien tuvo buenos resultados en el orden moral, en opinión de él mismo, en el orden práctico resultó dañina para los habitantes originarios, sobre todo respecto a la salubridad. Producto de hábitos culturales o de su desastroso estado económico, las condiciones sanitarias de los indígenas mexicanos tras la lucha revolucionaria son desfavorables para un crecimiento normal, viéndose paralizados pueblos enteros, desde hace siglos, por las epidemias. Hacia los años treintas el escenario no era alentador. La gastroenteritis infantil, la enteritis, entecolititis, la fiebre tifoidea, la paratifoidea, la disentería basilar o amibiana, la uncinariasis y la tenia; la gripe, la neumonía, el bocio y el cretinismo, la viruela y la difteria, la onc...