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Los náhoas de Guerrero

En el estado de Guerrero los náhoas representan alrededor del 40% de la población indígena del estado y habitan 45 municipios de las regiones de La Montaña, la Sierra Central, la Cuenca del Río Balsas, la Sierra Norte y la Tierra Caliente.

La regiones náhoas en Guerrero son agrícolas y predomina la propiedad comunal, aunque también hay ejidos y, en menor proporción, propiedad privada. La agricultura de temporal con sistemas de tlacolol y barbechos producen maíz y frijol, de autoconsumo, aunque en la cañada de Huamuxtitlán hay cultivos de riego comerciales que producen jitomate, melón, cacahuate, sorgo, chile y hortalizas.

La religión de los náhoas de Guerrero conserva aún muchos aspectos derivados de su legado histórico. Las migraciones de las tribus náhoas hacia el sur del valle de México trajeron un conjunto de conocimientos y tradiciones que hoy se mezclan con la religión cristiana, cuyos santos se asocian a la agricultura, como San Marcos, San Isidro Labrador y San Miguel, cuyas fechas de culto coinciden con las del ciclo agrícola y seguramente con fechas del calendario ritual prehispánico.

La herbolaria es uno de sus principales recursos terapéuticos; los curanderos náhoas conjugan un conocimiento de las propiedades de las plantas medicinales con un saber específico y una relación personal con el paciente. En algunas localidades como Zitlala es famosa la presencia de curanderos y de varias regiones acuden hasta ahí para consultarlos.

La cerámica es elaborada por mujeres principalmente; el trabajo de los hombres consiste en conseguir el barro y comercializar los productos. Objetos de palma y carrizo, textiles y lacas se producen en talleres familiares. Con enorme éxito se trabaja en la elaboración de máscaras, producidas originalmente para ceremonias como parte del atuendo para bailes; sin embargo en la actualidad, las máscaras se hacen con fines ornamentales con una gran demanda en el mercado nacional.

Fuente: www.ini.gob.mx
Investigación: Ana Hilda Ramírez Contreras

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