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Entradas

Temporada en el Archivo Municipal de Puebla

  A finales de 1987 colaboré en un proyecto de Conacyt- Ayuntamiento de Puebla que me permitió conocer los fondos documentales del Archivo Municipal de Puebla. Fue un enorme privilegio. Cuatrocientos setenta y seis años de historia documental representan una puntual radiografía sobre una comunidad que ha transitado las principales fases de la historia de México en circunstancias protagónicas. Sin embargo –y hay aquí una gran paradoja–, el Archivo Municipal es casi desconocido para la población, la mayor parte de la gente no sabe que existe, mucho menos sabe de su riqueza, que es la relación puntual de sus protagonistas sociales, sus artesanos, sus profesionistas, los vivos y los muertos que con precisión estadística aparecen en millones de páginas clasificadas con enorme esfuerzo desde el siglo XVII. Son el registro de la memoria colectiva que ha visto crecer su calidad de vida en la dotación de servicios y la apertura de nuevos ámbitos urbanos que hoy se materializan en una enor...

Con s de sal

  “Quizás un problema es cuando el niño no habla bien el español. Tengo un   niño llamado Samuel, no entiende el español, habla su lengua materna, que para él esa lengua es lo principal. Yo le explico las cosas y no, se queda así, no me entiende. Entonces debo modificar lo que voy a hacer con él. El principal elemento ahí es que el niño no aprende igual que los otros niños, no van al mismo ritmo. Él iba en segundo de primaria y el niño no sabía escribir su nombre, entonces yo lo que hice fue ponerle cosas libres, lo dejo ser libre, él me escribe puras pseudoletras y yo le pongo su palomita y su revisada; yo no lo hago de menos, porque soy consciente que el niño no es que no quiera hacer el trabajo, sino que no comprende lo que tiene que hacer. No sabía escribir su nombre, como al principio la mayoría de los niños no sabían. Les hice una cajita de palabras, les hice en la computadora el nombre de ellos completo y les expliqué: todos los trabajos, los libros, todo tiene un autor...

Para cuates

  En nuestro lenguaje mexicano el náhuatl está inmerso en el habla y en las experiencias que vivimos todos los días, mientras hablamos español. Tan solo con acudir al uso de un buen diccionario de mexicanismos, como el publicado por la página: Diccionario breve de mexicanismos de Guido Gómez de Silva , pude obtener muchas enseñanzas sobre  la enorme cantidad de palabras náhoas que los mexicanos conocemos y  usamos. Hay algunas palabras que llevan a duda, como guarura . El diccionario de mexicanismos arriesga que probablemente viene del rarámuri wa'rura, que significa grande, importante. Son expresiones íntimas de los mexicanos que se usan en todas partes. Chachalacas y chamaqueadas sin ton ni son. Esta es una oferta pinolera, venía pulqueado, te van a sopear, a pepenar y a darte una chicotiza. Se atuzó es una expresión clásica. O ¡llegó muy entacuchado! Mi chilpayate es típico, y qué podemos decir de se petateó. De chimuelo. O bien, una palabra que define nuestra lealta...

El pecado original

Renacimiento

  Observo que los mexicanos vivimos un proceso de renacimiento, a todas vistas; nuestro “castellano” está profundamente nahuatlizado, nuestras raíces indígenas a final de cuentas no son lejanas ni confusas, la otra mitad de nuestra genealogía se hace sentir cada día; observa nuestra alimentación, somos seres de maíz, es nuestro principal alimento, pero es una pena que hayamos perdido tanto tiempo. La invención del Indigenismo mexicano en 1920 retrasó este proceso cien años. “No había nada qué conocerles, ellos tendrían que hacerse mexicanos”, fue su conclusión. Pero siempre hemos sospechado que los moles, los guacamoles y la tortilla nos recuerdan lo que también fuimos y lo que somos, seres de maíz. .

Tepanecas

  ¿Qué tendríamos que saber sobre la mitad de nuestros orígenes como pobladores mestizos del centro de México? ¿Qué necesitamos saber sobre seres que probablemente resulten ser nuestros parientes? Si nos topamos con un antropólogo especializado ¿qué saber sobre los mexicanos que cruzaron sus destinos con los de los españoles que llegaron hace apenas 500 años, dando como fruto al mestizo que ahora somos. Mi pregunta es por esa otra mitad de lo que también somos parte, históricamente. Porque a final de cuentas no somos europeos, a pesar de nuestra orientación intelectual, tan interesada en los griegos, los romanos y la filosofía de los alemanes, los habitantes de la ciudad de México somos mitad indígenas, aunque eso pueda llegar a incomodar. Es relativamente sencillo descubrir tus propias raíces tepanecas en gente tan cercana como tus abuelos, primos, parientes de la esposa; basta con mirar tus orígenes en los pueblos de la CDMX ubicados en alguna de cinco alcaldías profundamente i...

Educar

  Campo Guadalupe, Guaymas, Son./Google Nuevamente tuve que reflexionar respecto a estas mujeres que se adentran en enormes y lejanos campos de cultivo, a veces solas, a veces acompañadas de otras maestras. En Campo Guadalupe del municipio de Guaymas, Sonora, la maestra Brenda Espinoza Ruiz asumía su compromiso en esa educación tan particular del PRONIM, que era un programa en 2012 para migrantes que viajan con toda su familia; van y vienen de otros estados acompañando a sus papás para la pizca de sandías y ajos, aquí en estos fértiles llanos de la larga costa sonorense. Como muchas de ellas, Brenda está debidamente preparada porque es licenciada en psicopedagogía y entonces este era su segundo ciclo en Pronim. Los niños llegan en cualquier estado que se pueda uno imaginar: hogares rotos, de alta marginalidad, que sufren los embates de la miseria y se ven arrastrados de manera más regular mixtificados con violencia, drogas, abuso y hambre. Se ven precisadas a investigar sobre la ...