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Mostrando las entradas etiquetadas como Escuela Nacional de Antropología e Historia

La ENAH en los ochenta

Diez años después de la Era Magnífica, cuando estudiaba yo en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), la discusión del indigenismo estaba borrada de las preocupaciones y discusiones de la antropología de moda: la filosófica. Entonces discutimos incansablemente a mallarmé, foucauld, heiddegger; nos fascinamos con deleuze y guattarí, ciorán, eco, sabater, trías y una sartre de kosic. La suerte quiso que tomáramos un seminario con Carlos Monsiváis que insistió en llamar “La cuestión nacional”. Fue un año en el que en realidad estudiamos a este famoso intelectual y su graciosa personalidad. Nos reunimos una vez a la semana durante dos semestres en la escuela de restauración de Churubusco –“cerca de una estación del metro” condicionó Monsi–, leímos autores alemanes sobre cuestión nacional y nos hizo muchas recomendaciones de lecturas mexicanas. Nos preguntó sobre los Magníficos y su libro crítico a la antropología mexicana, pero ninguno de los presentes, estudiantes del terc...

Presentación

La ENAH Titubeé en ponerle a este blog un nombre irresistible para mí: el Origen de las pasiones colectivas, una frase de Miguel Othón de Mendizábal que para mí define la nebulosa relación de los mexicanos con “su” problema antropológico. Así había llamado a mi tesis de licenciatura sobre este autor y es un concepto que me encanta, pero para un blog resultaría simplemente ridículo, pues mi intención al preparar esta publicación en línea es ayudar a los estudiantes de antropología mexicana a entender ciertos tópicos que por muchas razones les son escamoteados durante la carrera. Al menos lo fueron para mi generación (80s), donde no tuvimos la “oportunidad” de conocer autores fundacionales o indispensables en la relatoría crítica del indigenismo mexicano en el siglo XX. La antropología mexicana en la carrera de Antropología Social de la ENAH la pasamos de ladito con las clases muy ligeras de un maestro peruano, Ricardo Melgar, que era un sujeto bien intencionado pero a mi juicio poco pre...