1 En 2012 intenté infructuosamente titularme como antropólogo en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. No es la primera cosa que dejo inconclusa en mi vida, pero sí importante, pues desde mi egreso en el año de 1986 tuve pretexto permanente para estudiar, redactar, corregir y repensar diez veces mi llevada y traída tesis de licenciatura sobre mi admirado Miguel Othón de Mendizábal y su enorme fracaso en los albores del indigenismo institucional mexicano. Mi tesis: Pasiones Colectivas. Mendizábal y la acción indigenista en México, cuyas discusiones esenciales han sido publicadas a lo largo de los años en este blog, fue enviada a revisión con el famoso antropólogo Andrés Medina, héroe de mil batallas y vaca sagrada de la antropología académica e institucional contemporánea, lo que yo comúnmente hubiera considerado un privilegio pero que en este caso resultó fatal; cometí el mismo error que Ícaro: me acerqué demasiado al sol. Con inesperada saña, el Doctor Me...