El último cuarto del siglo XX, despedazada toda buena acción a favor de los pueblos indígenas, e incluso reconocida su existencia con la reformas constitucional entre 1992 y 2003, el gobierno terminó implementando sus programas de sobrevivencia que duran hasta hoy, donde las presiones internacionales y las internas obligan la ayuda a los pueblos por medio de grandes presupuestos que se reparten en metálico en las manos de las madres indígenas para evitar el hambre y paliar la desnutrición palpable en los jóvenes y los niños, por esos mecanismos se les obliga estudiar. La contradicción entre teoría y praxis coincide en ambos fundadores del indigenismo. Mendizábal tuvo la lucidez de separarlas en un momento decisivo, antes de emprender la práctica indigenista en el departamento que le tocó fundamentar –que no fundar–, el DAI. Con ese trabajo y ese impulso ayudó a la fundación de la academia de antropología mexicana, primero en el Politécnico y luego en la Escuela Nacional de An...