Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como nación

Perros falderos

  En carta de agosto de 1973, Octavio Paz comenta el ambiente general: “No sé a dónde vamos, pero sí que el rencor disgrega todo y que los que no tienen rabia tienen miedo. La antigua nación del águila y la serpiente se ha convertido en un país habitado por dos razas: los perros rabiosos y los perros falderos. En la universidad y en el mundo de la cultura de la izquierda ha logrado imponer una suerte de terror ideológico y nadie se atreve a disentir por temor a que lo llamen reaccionario o liberal. Este último es el adjetivo que más espanta”. Octavio Paz citado por Guillermo Sheridan en Paseos por la calle de la amargura , editorial Debate, 2018

El nacionalismo

El nacionalismo es una necesidad de los habitantes de un territorio por definir rasgos comunes que protejan un patrimonio cultural heredado por sus antepasados, sea una costumbre, unas edificaciones o simplemente una manera de describir el mundo, es decir, una lengua. El nacionalismo ha sido el pretexto para centenares de conflictos bélicos a lo largo de la historia, pero también el motor para que muchos pueblos hayan podido superar algunos de sus problemas sociales más básicos; ha sido útil para la invención y consolidación de las leyes, la división política y la creación de una abstracta, pero útil, conciencia nacional. Siempre ha tenido como víctimas a las minorías heterogéneas, aquellas que escapan a la homologación por sus propias costumbres, lenguas, edificaciones o, simplemente, por su manera diferente de ver el mundo y sus confines. Un círculo vicioso que arrasa con la diferencia, que empareja visiones, costumbres y habilidades –también defectos- y aniquila, o al menos b...

Mendizábal y la historia

Miguel Othón de Mendizábal tiene un objetivo cuando se interesa en la historia prehispánica de América: demostrar que todos los pueblos indígenas que la formaron proceden de un origen común, buscando impulsar una idea nacional consistente para que los mexicanos –y el resto de los pueblos de América- se formen “un juicio integral” de lo que fueron, “para saber lo que son y hacia dónde se dirigen”. Según él, los resortes ocultos que mueven la política y las pugnas sociales se encuentran ahí, así como los orígenes de las pasiones colectivas, de los vicios y de las virtudes tradicionales, y al no poder esperar a que se realicen obras completas de información científica, por la sencilla razón de que no hay muchos interesados en hacerlas, ni en los institutos nacionales tan desprovistos de recursos, ni de parte de los extranjeros por sus tendencias “meramente especulativas”, tendrán esos pueblos que emprender el análisis de su vida prehispánica, colonial y nacional con los elementos con qu...