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Mostrando las entradas etiquetadas como Memoria

Hermanas por la educación

Para Abel Aguilar, que me llevó con sus mujeres En torno a la mesa del comedor seis mujeres me reciben para hablar de sus experiencias en el magisterio. Cuatro de ellas son maestras jubiladas: Yolanda, Estela, Juana y Martha Galeana Tabe, su hermana Bertha y su madre Victoria Tabe, maestra culinaria que me demostró su doctorado al darme a probar unos deliciosos Yeprajes. El origen VICTORIA TABE, MAMÁ: Ay, señor, pues yo vine aquí a las edad de seis años, en 1923, llegamos de Siria. Yo nací en Rusia, en un pueblo de Rusia, estuvimos allí mucho tiempo, luego en Francia. Ya, en 1923, venimos aquí a Puebla, directamente de Siria, que era nuestra tierra, donde había una guerra. Hablábamos sirio-caldeo. Aquí crecimos y la ciudad era muy distinta. Había carretas de caballos y muy pocos coches. Vivíamos en la 5 de Mayo y el Paseo Bravo estaba lejísimos. Dicen que inventamos el taco árabe, pero en realidad es de unos… ¿cómo se llaman? unos “harbanos”, pues nosotros no sabíamos...

Memoria, oralidad e historia

Nada, en lo que constituye la memoria, sobra o estorba, su bagaje incrementa el sentido y la responsabilidad social de los ciudadanos, ilustra sobre nuestros defectos e ilumina las virtudes de un pueblo que, como el nuestro, está urgido de antecedentes positivos y de optimismo social.                        La entrevista es un producto intelectual, un producto de conocimiento. La fuente oral es la memoria, que tiene un carácter subjetivo y tendencia a interpretar la historia más que a reflejarla. La clave de la oralidad radica en encontrar sentido no solo a lo que la gente dice, también a lo que calla, lo que mantiene oculto o mira de soslayo. La oralidad indaga sobre las representaciones sociales del amor, la pareja, la niñez, la sexualidad, la familia, el honor o el gusto, tratando de verificar y explicar sus transformaciones. Ofrece a la historia de la sociedad ...

Las mujeres son menos corruptas

Don Héctor Zéleny (Puebla, 1927) me concedió una entrevista en un Italian Coffee del centro de Puebla, íbamos a hablar de sus recuerdos en la ciudad de su niñez y juventud. Y lo hicimos, como se consigna en otra entrada de este blog en la que habla de su infancia en el club deportivo Alfa Uno, donde su padre era el administrador. Ahora habla de la mujer, de los cambios en la percepción de las mujeres en una sociedad tan tradicional como la poblana . ¿Cómo recuerda usted a la mujer de antes, don Héctor? Antes, en las familias, era la mujer en el hogar, el hombre en el trabajo, pero ya no es posible, hay que salir a trabajar ¿por qué? no lo sé, porque siguen siendo las mismas horas de trabajo, siguen siendo las mismas horas de escuela, sigue siendo todo similar; sin embargo, la mujer participa más porque el poder adquisitivo no es el mismo de antes. Hablábamos del pan de tres por cinco centavos que ya no encontramos por ningún lado. Ahora “el gasto”, como dicen, ya no alcan...

San Miguel Tenextatiloyan y la Historia, PARTE 2

De pronto, un día, se hizo la luz, por decirlo de alguna manera. Aunque la luz eléctrica tardaría todavía muchos años en llegar, al finalizar la década de los años treinta la primera luz de San Miguel Tenextatiloyan llegó en forma de carretera. Una flamante y moderna carretera que unía la ciudad de Puebla con la cuna de una familia serrana que el destino quiso situar en las máximas alturas del poder: Teziutlán, tierra de los Ávila Camacho, que intempestivamente asumieron la presidencia de la república y el poder absoluto del Estado de Puebla. Manuel, Maximino y Rafael tuvieron, sin quererlo, un lugar estelar en los destinos del pueblo de San Miguel Tenextatiloyan. Los testimonios No trabajé en la carretera, pero fui aguador allí. Pioquinto Ramírez estaba chico, pero yo iba a cobrar porque trabajaba con su papá, él no podía cobrar porque estaba chico, llevaba las cuadrillas de agua en un burrito, pero iba yo a cobrar porque don Nemesio me mandaba. Venían pagando con moneda...