Los otomíes del Valle del Mezquital se autodenominan ñähñú, es decir, los que hablan la lengua nasal o los que hablan dos lenguas. El vocablo ñähñú, según ciertos autores, proviene de Otou, antepasado mítico, o bien que se deriva del término othó que significa "pueblo sin residencia". El Valle del Mezquital se divide a la mitad por la serranía de San Miguel y el Valle de lxmiquilpan, en el estado de Hidalgo, rodeado por montes de hasta 3 mil metros sobre el nivel del mar. Los ñähñú nunca perdieron su lengua, crearon sus propios cantos, danzas, artesanías y su cosmovisión. "Según el mal es el remedio...", afirman los curadores ñähñú. La medicina doméstica ha jugado un papel importante para mantener el equilibrio de la comunidad; el uso de la herbolaria es cotidiano y cuenta con recursos terapéuticos como infusiones, masajes con cremas y bálsamos. Los cultivos más rentables son las hortalizas cuya siembra, según los especialistas, ha provocado un grave desastre ...