sábado, 8 de noviembre de 2014

Ser de izquierda


En el seno de la cooperativa unidos ganaremos surgió la inquietud de indagar qué significa ser de izquierda. El tema es largo y peliagudo. Extenso. Para empezar, en nuestro país, muchos han hablado del tema “ser de izquierda”, sus desafíos, sus retos y definiciones. ¿Por dónde empezar? La red de internet ofrece una treintena de autores mexicanos, con un par de invitados extranjeros que discuten este tema específico: La política de la identidad y la izquierda, Eric Hobsbawm; El camino de la izquierda, Luis Villoro; El desafío de la izquierda mexicana, Arnaldo Córdova; La reforma política y la izquierda mexicana, Sergio Aguayo; El reto de la izquierda, Roger Bartra, etcétera, tres decenas de autores   ampliamente reconocidos que debaten sobre la izquierda y dios, y los indígenas, y los zapatistas, la moral, el debate intelectual, la democracia, la globalización, el cielo, los partidos, el futuro, multiculturalismo, la darwinista, la nueva, la vieja, la que tenemos, la necesaria…

Con timidez, entonces,  inicio un largo análisis para comprender, primero, por qué yo soy de izquierda, por qué me considero así.


¿Creer en qué?
El filósofo Luis Villoro habla de la lucha social democrática como la negación de un orden dado y la proyección de otro que se supone más racional y humano, basado en una pasión y una esperanza: la indignación por la estupidez y la injusticia humanas, la urgencia por construir una sociedad fraterna que tenga como propósito asegurar una alimentación adecuada, educación científica y una salud que incremente la esperanza de vida.

Esa actitud colectiva de moralidad social, esa actitud y esa práctica definen a la izquierda.


Lo llamamos izquierda
El terreno privilegiado de la izquierda es la oposición de un sistema de dominación constituido. Un programa de acción puede calificarse de izquierda en la medida que pueda oponer al poder impositivo el contrapoder de los sectores que padecen la dominación. Pese a su diversidad, todos los grupos dominados comparten, en distintas medidas, un interés común: liberarse de su estado dominado. Y coinciden en algo: en un proyecto de otra sociedad, emancipada.  A su movimiento plural lo llamamos “izquierda”.


La izquierda no es una ideología, es una actitud
¿Qué podemos entender en ética y en política por izquierda?, se pregunta Villoro, la izquierda en política no es una ideología, una doctrina, es una elección de vida para la sociedad.

“La confusión de la izquierda con una doctrina determinada ha sido una de las causas de su perversión. Para ser de izquierda había que abrazar un credo. Quien difería de la doctrina aceptada era tránsfuga o reaccionario. De ahí el sectarismo y la intolerancia.”

La izquierda no es una teoría en la cual podríamos creer o no creer; es una elección que tenemos que asumir, un comportamiento en la sociedad.


Más allá de un partido
Un movimiento de izquierda no puede restringirse a los partidos, tiene que ser mucho más amplio. Tiene que abarcar a individuos y grupos de la sociedad que no quieren pertenecer a ningún partido o que incluso estén en contra de pertenecer a un partido. La democracia no debe confundirse con una “partidocracia”, están más allá de los partidos políticos aunque requieren organización. (1)

La izquierda europea de hoy, por ejemplo, es sobre todo un movimiento político que exige la democracia real, de acuerdo con el sociólogo español Manuel Castells. Hay una tendencia que es anticapitalista, pero no todo el movimiento lo es. Lo que se rechaza es el sistema financiero como funciona ahora. Su indignidad e inmoralidad.


Gente como tú
Pero el individuo solitario con su rabia particular no tiene fuerza. Es vital que intervengan en la ocupación del espacio público. Al ocupar un espacio público, la gente se da cuenta de que existe y de que puede imponer su derecho a la ciudad por encima de las reglas de tráfico. La esperanza llega cuando superas el miedo y encuentras en las redes, en la calle, a mucha gente que está como tú; empieza al comunicarse con otro, al entender lo que siente el otro. (2)


Articular saberes
El sociólogo cubano Gilberto Valdés responde en una entrevista a la pregunta ¿qué significa ser de izquierda?, aclarando que su respuesta es la de alguien dentro un país considerado socialista.

Ser de izquierda es asumir compromiso con la gente –afirma-, un compromiso con la dignificación de las personas. Apreciar el sentido ético y político de los procesos y las luchas. Vivir en un proceso de emancipación pero tener la valentía para reconocer las contradicciones. Ser de izquierda es luchar contra la depredación ecológica, física, mental, laboral,  política, etc. Es estar permanentemente inconforme.

La izquierda es necesariamente plural, concluye Gilberto Valdés, necesita articular la sabiduría de los pueblos, los saberes populares. Y de manera muy pragmática, apostar por un cambio permanente y por políticas públicas que reconozcan derechos. (3)


Derechos humanos
Un sondeo entre conocidos ha arrojado las siguientes conclusiones:

Ser de izquierda incluye en primer lugar la exigencia de la ampliación de derechos sociales, es decir, derecho a la educación, a la salud, derecho a la vivienda, a la alimentación en el caso de los pobres extremos. Un tema fundamental de la izquierda moderna son los derechos humanos.

Los derechos sociales no son sino un capítulo de los derechos humanos. En nuestro país no existe la costumbre de respetarlos, por lo que es muy importante fortalecer las instituciones de derechos humanos a todos los niveles. Trabajar muy de cerca con las ONGs de derechos humanos.

Otro tema es el ambiental, tan  escaso en el discurso de la izquierda partidista mexicana, en un país con problemas muy graves de contaminación de aire, agua y tierra. Hay una izquierda social, como hay una reaccionaria.

¿Cómo se puede ser de izquierda?, defendiendo las buenas causas mencionadas. Defendiendo los derechos sociales. 


Referencias

1     1 El camino de la izquierda, Luis Villoro, Revista Nexos del 01/05/2007
2  2 Redes de indignación y esperanza, Manuel Castells (Alianza), El País, Francesc Arroyo Barcelona, 17 DIC 2012.

3     3 Entrevista a Gilberto Valdés, sociólogo cubano.

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