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El video y la Antropología

Entre el 01 de octubre de 2011 y el 31 de marzo de 2012 hice una investigación buscando desvelar algunas dudas respecto al uso del recurso videográfico en la antropología, básicamente preguntar a los documentalistas profesionales con obra antropológica su opinión sobre la relación entre la teoría antropológica y su trabajo y, de la misma forma, interrogar a los antropólogos sobre el uso del recurso audiovisual en sus investigaciones. En las siguientes entregas de este blog voy a presentar los resultados. En su origen esta idea buscaba indagar sobre las posibilidades de teorizar en la antropología desde el recurso videográfico, pero al final de la investigación ya no sostuve semejante hipótesis, pues resultó ser una pregunta ociosa que estorbaba a otras interrogaciones más prometedoras, como el propio y pertinente uso del recurso videográfico o, más realistamente, la ausencia de este recurso en la comunidad antropológica mexicana, su porvenir amparado en las nuevas tecnologías; s...

Médicos tradicionalistas

Vicente Núñez Núñez Presidente de los campesinos médicos tradicionalistas en Ixtepec, Puebla. “Somos un grupo que trabaja desde el punto de vista de la salud con plantas y medicinas tradicionales. Parte del objetivo de nuestro esfuerzo es recuperar esa tradición, esa forma de aliviarse heredada por nuestros antepasados. Antes se curaban sin doctor y utilizaban puras hierbas. Y eso pensamos mantener vivo. “Los fundadores de los campesinos médicos tradicionales destacaron la importancia de salvar esa tradición y comenzaron a trabajar para no dejar perder las medicinas y las plantas curativas de la región de Ixtepec. “Una pieza importante que hace falta para que no se pierda la medicina tradicional en Ixtepec es contar, por parte de éste grupo, de un espacio mayor, de un terreno destinado a instalar un jardín donde se siembren y mantengan las plantas curativas. Por el momento estamos en un pequeño cuarto prestado. “Es necesario más espacio para atender en los cuartos a los pac...

El sabor de la miseria

La pobreza que he visto en las sierras de Puebla, Guerrero y Oaxaca en realidad la he visto a lo largo de toda mi vida. Primero en mi pueblo natal Cuauhtémoc, Chihuahua, luego en mi peregrinar al sur para vivir en el DF casi quince años y recorrer largamente las vías del sur, de Xochimilco a Tláhuac, y más allá, a Tlalmanalco y Amecameca; ahí la miseria estaba a flor de piel; luego, veinte años en Puebla donde he recorrido la sierra norte, la sierra negra y la propia ciudad con sus pueblos y municipios circundantes, donde la miseria sigue al caminante como una luna llena a través de los cerros y los bosques. Basta asomarse en las entradas de los pueblos del camino para mirar la miseria cruda de los habitantes sin ningún servicio, que viven en sendas casuchas mal construidas entre arroyuelos de meados y perros, cerdos, gallinas y guajolotes, todos deambulando por las casas tan campantes y acostumbrados. Es la miseria de las ciudades y los pueblos mexicanos, que allá en las sierras ...

Tutunakuj de la Sierra de Puebla (totonacas)

Los tutunakuj actuales, que conocemos como totonacas, viven en una parte del antiguo Totonacapan y se distribuyen entre el norte y el centro de los estados de Puebla y Veracruz. Su número se estima en unos 140,000 habitantes, pero al principio de la conquista eran alrededor de 750,000. Desde un enfoque lingüístico, entre los tutunakuj se distinguen por lo menos tres variantes. Por sus expresiones culturales, los grupos más importantes son: el de la costa, hasta las estribaciones de la sierra y el de la sierra alta y el de los tutunakuj de la Sierra Norte de Puebla. A pesar de estas diferencias, existen en su cultura muchos rasgos que les unen y que les hacen identificarse como tutunakuj, uno de los cuales es la ceremonia de los voladores. La geografía de la Sierra Madre Oriental determina el paisaje compartido por totonacos, nahuas y mestizos. La convivencia de estas poblaciones dejó su huella sobre este grupo de tutunakuj, pues el vestido de las mujeres se parece en parte al de...

Blusas y colores

Entrevista con Socorro Añorve, tejedora de Tlacoachistlahuaca, Gro. Abril, 2006 - ¿Nos puedes explicar un poco, esa blusa es azul..:? - Es azul, con flores de colores, diferentes flores. Son hilos de hilaza, hilo de vela -como le llamamos nosotros-, y este es hilo de cono. Esta blusa se plancha, se lava a mano, no se lava en cloro porque es un hilo que si lo lavas en cloro se mancha, todo es en el telar de cintura. -¿Esos colores son nuevos? - Pues nosotros le vamos buscando para que quede bonito el telar, o sea, combinamos los hilos. -¿Han metido nuevos colores..?. - Ajá, varios colores, diferentes colores para que resalte; este es anaranjado, también con varios colores y este amarillo pálido, con hilo color vino. Este es un rojo, mire. Igual le va uno combinando el hilo, este es color tierra, mucha gente nos piden estos colores, vamos cambiando como nos van pidiendo. Si nos dicen “queremos este color”, cambiamos de colores, de hilo. Este es verde con rosa, este es un rojo con muchos ...

Historia de vida

Entre las diversas formas de hacer una entrevista a personas de edad avanzada, la más socorrida por la Antropología Social es la denominada “historia de vida”, que en México el maestro Ricardo Pozas estableció metodológicamente en la década de los treinta con su clásico Juan Pérez Jolote. La historia de vida se significa por ser un relato cerrado que inicia con el nacimiento o la niñez del entrevistado y termina con su actualidad. Es muy útil como unidad, pues nos muestra, en secuencia cronológica, los paulatinos cambios de nuestro personaje que también son los cambios de su ciudad, de su comunidad y de la mentalidad del ser humano en el transcurso del tiempo. Sin embargo, cuando se reúnen decenas de historias de vida de un mismo lugar, con edades iguales, tienen como defecto las similitudes de las vidas que han transcurrido en un mismo escenario político, social y cultural que las hace parecerse demasiado. Es decir, suelen resultar colecciones repetitivas, lo que en ningún momento le...

Deudas infinitas

En Pazmata, en la sierra norte de Puebla, Moisés González me cuenta que clase de vida le dieron los caciques a su papá, que trabajó toda su vida con ellos de peón. Su única opción para mantener a la familia era adquiriendo más deuda, que pagaba con jornadas de catorce horas. “Cuando mi padre trabajaba con la familia de Juan Francisco Aco, con la que trabajó casi todo su vida, y cuando yo era un pequeño de siete años, nos platicaba que tenía deudas que nunca podría pagar, porque no le alcanzaba lo que le pagaban por su trabajo. A él le pagaban cinco pesos. Y salía muy temprano, desde las cinco de la mañana, y hasta las once de la noche iba entrando con su velita. No podía ni comprar su lámpara debido a que el dinero no le alcanzaba. Trabajaba primero de arriero, andaba jalando un atajo de bestias de ese señor Juan Francisco Aco. Una vez lo pateó una de ellas, una de las mulas de su patrón, y le quebró una costilla, y debió curarse solo, porque no lo ayudaron a que se curara. Tenía una...