sábado, 20 de abril de 2013

Las crisis afectan las tradiciones


Doña María me dio de desayunar y de cenar en mis estancias en Huitzilan, en la sierra norte de Puebla. Cualquier cosa que fuera, huevos revueltos o frijoles o las muy frecuentes gorditas de maíz con café para las primeras horas del día, la comida de doña Mary era notable, siempre acompañada de una salsa verde. Sin embargo, la principal sazón de esta buena señora eran sus historias, la transmisión de sus amplios conocimientos de Huitzilan que antes que un ama de casa anciana la hacían parecer una antropóloga consumada. Póngame más frijolitos, pero platíqueme para qué se usan las ceras. ¿Y qué son las ceras en primer lugar?

La cera es una ofrenda al patrón o la patrona, es un símbolo religioso como los cirios. El mayordomo tiene que acarrear su leña, de allí tiene que hacer la cera, no sé cuántas ceras chiquitas y a parte son cuatro de las grandotas. Tardan cerca de 15 días en hacerlas.

De ahí tiene que ir juntando a los diputados para repartir el trabajo. El de las hojas de papatla para el tamal, ya tiene la leña, de ahí busca personas para ir a traer la flor, porque primero adornaron con flor de injerto, primero con eso, ahora no, se van por ahí por oriental a traer unas flores blancas, que las hacen ruedas, que en mexicanos llamamos tehuitos, con ellas adornan su casa, adornan la iglesia, el altar, y luego el mero día hay que traer la cera, los tamales, el cafecito, el aguardiente.

Tiene que traer las danzas y tiene que darles de comer a todos. A todos se les da café, puro café. Ahí está la gente bailando atrás de su casa, se llega la hora de traer la cera y ahí viene el mayordomo, que busca a sus compañeros y tiene que llevar la cera grande, él como mayordomo tiene que llevar la cera adornada, que es chiquita, no es grande, y a la hora de celebrar la misa él tiene que estar con esa cera junto a los otros, que llevan los cirios. Aquí son ocho días de fiesta, desde que yo me acuerdo don ocho días de fiesta. Diario, diario una misa, se hace la procesión en la calle.

Con el Señor Santiago son tres días. También a san Jorge le hacen su fiesta. El mero mero señor Santiago que está al centro del altar no sale, salen las imágenes chiquitas las que salen. Una vez sí salió, con don Nacho Villa, él si lo sacó pues era rico, le regaló dos quintales de café, su mazorca y así vinieron cargando a su santito. Es la única vez que salió el señor Santiago grande, le hizo su fiesta con juegos pirotécnicos. Cuando fui presidente interino me tocó entregar la cera, a su hijo lo operaron en México, era mero Julio, y me dejó la presidencia a mi para que entregara la cera. Pero todavía eran las cosas baratas, no se gastó mucho dinero.

Ahora no, son muchos millones. El castillo valía ochocientos pesos, eso lo daba el pueblo, ahora 40 mil pesos es lo que vale. Antes eran gruesas de cuetes, ahora no, unos cuetecitos, una docena ya valen… O sea que las crisis afectan también a las tradiciones. Pero no sé de dónde sale el dinero pero se tiene que hacer. Eres mayordomo y a hacer la fiesta.

Foto tomada de oracionesyconjuros.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario