viernes, 27 de julio de 2012

Antropólogos y la Antropología Visual


Mesa redonda. A partir del 16 de enero de 2012 envié a una decena de antropólogos y antropólogas un cuestionario sobre la academia de la antropología frente a la llamada antropología visual o, para ser más precisos, sobre el recurso del video en la práctica de la antropología.
Ocho de ellos tuvieron la amabilidad de responderme y de esa forma fue posible reunirlos en esta mesa de discusión virtual. Paso primero a presentarlos:

Luis Arturo Jiménez Medina es Doctor en Antropología y miembro del Sistema Nacional de Investigadores; es catedrático en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y en el Colegio de Antropología Social de la Universidad Autónoma de Puebla. Su último libro: La virgen de Schoenstatt un acercamiento antropológico a un movimiento eclesial en Querétaro México

María de los Ángeles Martínez García es Antropóloga Social y está a punto de concluir su posgrado en Desarrollo Económico y Cooperación Internacional. En los últimos seis años ha trabajado en proyectos de Desarrollo comunitario en Tzicatlacoyan, Puebla, por parte de la Fundación Empresarios por Puebla.

Víctor Hugo Valencia Valera es Antropólogo de largo andar, autor y co-autor de libros de antropología y desde hace varios años delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Puebla. Trabajó cine de 16 mm en la región caolinera de Huayacocotla, Veracruz y es un incansable promotor de los temas antropológicos en Puebla.

Santiago Ruy Sánchez es licenciado en Antropología Social por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), becario del CIESAS para la tesis “Transformación socio-territorial y globalización en el Norte de Quintana Roo, el caso del ejido Solferino, Lázaro Cárdenas (1990-2010)”. Ha hecho trabajo editorial y participado con artículos en revistas como Artes de México, Lenguaraz, Diario de campo INAH, Revista AZ, educación y cultura, Sensacional de Antropología y Mundo Traveler. Actualmente trabaja en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.

Saudhi Batalla: Cursó la licenciatura en Ciencias de Comunicación Social en la UAM-Xochimilco, es maestra en Historia y Etnohistoria de la ENAH y prepara su titulación del doctorado en la Escuela Nacional de Antropología e Historia; es becaria de  CONACYT con la investigación La imagen Cinematográfica en la Etnohistoria Mexicana del siglo XX, análisis de películas de los Archivos fílmicos del Centro de Investigaciones Antropológicas de México y de la Asociación Cultural Na Bolom en los años 50. Ha realizado trabajos en video acerca de los Raramuris, la negritud en México y los Lacandones. También se dedica a la promoción en fotografía y video de eventos culturales y espectáculos. Es Jurado de la sección documental y realizó 38 programas de TV por Internet  del Festival El Cine a las calles. Pertenece a la Asociación de Mujeres en el cine y la TV y forma parte de la comisión de organización y comunicación del Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe. Por sus características académicas a intelectuales, Saudhi aparece en las dos discusiones de este estudio, como realizadora y como antropóloga.

Julio Glockner Rossainz es Licenciado en antropología social e Investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Puebla. Su último libro, en colaboración con otros autores: La realidad alterada. Drogas, enteógenos y cultura (2006). Trabaja en el proyecto “Enteógenos y chamanismo” y es autor de muchos libros e innumerables ensayos y artículos periodísticos. Su voz, subversiva y claridosa, es un lujo en la discusión de esta mesa.

Jaime Noyola Rocha estudió Arqueología en la ENAH y es miembro de ICOMOS de México, UNESCO. Es un incansable promotor cultural y especialista de la zona chalca del estado de México, donde ha fundado museos y bibliotecas; es autor de una docena de libros de arqueología, historia, memoria y cultura del oriente mexiquense y ha participado como investigador, productor y guionista en muchos proyectos de radio, televisión y video.

Guadalupe Méndez Lavielle estudió Arqueología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y tiene treinta años dedicada a la investigación histórica y arqueológica. Actualmente es cronista de Tlalmanalco, Estado de México y colaboró en el registro etnográfico de la serie de documentales antropológicos del CNCA “Los caminos de lo sagrado”, entre 1989 y 1994, sobre la fiesta tradicional mexicana.

Muchas gracias a todos por su participación.

Mesa Redonda Virtual:

¿Han utilizado en su quehacer antropológico el recurso del cine o video?

Luis Arturo Jiménez Medina:
Sí.

Ángeles Martínez García:
He hecho video para documentar historias de vida y exponer problemáticas comunitarias, aunque me hubiera gustado aprender más técnica en la universidad.

Víctor Hugo Valencia:
Te puedo informar que desde la formación profesional a través del crédito académico obligado de “práctica de campo” un servidor y un grupo de compañeros de escuela utilizamos el recurso del cine (16 mm) realizando con apoyo de un profesional en 1976 el registro de nuestras prácticas de campo en la región caolinera de Huayacocotla, Veracruz y además de cubrir el crédito académico de “práctica de campo”, nuestra información de campo e interpretación de la misma sustentó un importante documental en 16 mm que en aquél tiempo intitulamos “entrañas blancas” que da cuenta y dio cuenta de el proceso de explotación y extracción del caolín y su contexto social. En aquel tiempo fue una verdadera novedad y aportación académica, además de que el propio material de registro de la “práctica de campo” sirvió para muchas acciones y visiones críticas de esta etapa formativa.

Santiago Ruy Sánchez:
He utilizado el video no como un elemento para el análisis ni de registro, sino como una herramienta de acercamiento con la gente. En una ocasión, grabé la fiesta patronal del poblado en el cual realicé mi estudio para la tesis de licenciatura. Unos meses después al principio de una temporada en campo lo usé como un obsequio para agradecerle a los pobladores su tiempo y hospitalidad.

Saudhi Batalla: (respuesta abreviada)
Considero que lo importante es fusionar lo artístico y entretenido. Sin demasiada carga de información porque esta cansa al espectador. Sin embargo también considero importante que muchos  materiales de uso más científico que artístico, donde la información es importante y definitivamente será mejor no omitirla. Peter Burke menciona que para estudiar la imagen tenemos que insertarla en un contexto y estudiarlo en trabajo de archivo. De ahí que todo filme (ficción o documental)  puede, como documento, tener una mirada antropológica e histórica, eso dependerá de los intereses del investigador. También al hablar de medios audiovisuales hablamos de nuevas tecnologías y esta área también es muy específica. El uso de la imagen requiere el uso de la tecnología. La edición necesita de una capacitación específica. El uso de la computadora para crear documentales spots, páginas web etc. Por eso tan especifico el campo de la Antropología Visual porque el trabajo es multidisciplinario en la investigación antropológica, etnográfica e histórica, en los medios de comunicación y en el arte. Por supuesto en el área de la mercadotecnia para sustentar los proyectos visuales.
Yo considero muy importante que de alguna manera se pueda abrir este ámbito académico para los antropólogos, arqueólogos, historiadores, etnólogos y lingüistas de la ENAH. Las nuevas tecnologías como una herramienta de investigación antropológica pero también como un medio de difusión de las investigaciones antropológicas. Estas áreas de investigación son las que se deben procurar en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.   

Julio Glockner:
El del video.

Jaime Noyola Rocha:
Estoy interesado en el video, pero no he tenido recursos para hacer un trabajo profesional. Sólo he usado el video en aspectos de mi interés amplio en los estudios regionales. El video “La Piel del signo”, sobre la Capilla Abierta de Tlalmanalco del siglo XVI.

Guadalupe Méndez Lavielle:
La experiencia que tuve en el CNCA, desde mi perspectiva, fue que a partir de la revisión del registro etnográfico escrito de trabajos como los de Aguirre Beltrán, Villa Rojas, Voigt, Bennet y Zing, Lumholtz, etc. Ir a buscar las localidades y las imágenes que ilustraban lo consignado por esos autores, o bien sus variaciones. Fue como hacer un segundo registro con imágenes y sonidos.

¿Consideran que el registro videográfico puede ayudar a la interpretación antropológica?

Luis Arturo Jiménez Medina:
Por supuesto que sí, es una importante herramienta en el quehacer antropológico.

Ángeles Martínez García:
Por supuesto que sí, también depende muy bien del guión que permita que se expongan realidades, voces y lecturas de esas realidades.

Víctor Hugo Valencia:
Desde mi particular perspectiva académica, ya que no continué en forma constante utilizando este recurso visual (sólo la fotografía), te puedo decir que considero que el “registro videográfico”, más que ayudar a la interpretación antropológica, es un elemento fundamental y sustantivo de la interpretación y análisis que se realice de un hecho testimonial o proceso social, analizando e interpretando, ya sea desde la perspectiva antropológica, sociológica o en el marco metodológico que se considere el registro; creo que es un sustento y apoyo que, bien utilizado y aplicado, es una excelente herramienta aplicada con grandes perspectivas y dimensiones de lo que representan los alcances de la divulgación en un primer momento.

Santiago Ruy Sánchez:
Considero que el registro videográfico es una herramienta fundamental aunque a mi gusto tiene un ritmo de trabajo distinto e impone nuevos desafíos en el acercamiento con la gente.

Saudhi Batalla:
Me gusta mucho cuando Bonfil habla acerca de la importancia de incorporar el cine a la investigación antropológica sobre todo en lo referente a que una imagen puede ser repetida muchas veces al proyectarse y que esa virtud brinda al investigador más posibilidades a la que le da solo el ojo y el registro en la libreta de campo. El registro videográfico es la libreta de campo visual, es registro etnográfico visual y es un medio de comunicación. El video y la foto es un recurso indispensable para la investigación científica e interpretación.

Julio Glockner:
Puede ayudar a la interpretación antropológica si el receptor del mensaje es un antropólogo, si no lo es, puede ayudar al público a interesarse en la interpretación antropológica.

Jaime Noyola Rocha:
Creo que sí y que ya lo hace desde hace mucho tiempo. Aunque muchos de estos registros tienen mayor impronta de los videoastas que de los antropólogos, sería más interesante si el lente acusara más dependencia de lo que los antropólogos consideran relevante. Creo que el caso más frecuente son videoastas más conectados con las instituciones que hacen su propia lectura sobre los decires de los antropólogos, con un énfasis en imágenes poderosas desde el punto de vista plástico y una velocidad de escena más relacionada con la aceleración del mundo que con el tema reseñado.

 Guadalupe Méndez Lavielle:
Creo por otro lado, que al menos es una herramienta más de registro documental, y desde ese punto de vista es loable que se trabaje en la academia en esa dirección. Pero, si atrás de la cámara y por tanto del documento audiovisual no está un científico, o bien un artista, el documento audiovisual puede resultar intrascendente, trivial.

¿La Antropología Visual puede llegar a ser considerada conocimiento y no mero registro visual de campo?

Luis Arturo Jiménez Medina:
Desde mi punto de vista la antropología visual sí puede ser un conocimiento antropológico, sobre todo cuando éste se trabaja con categorías, conceptos y modelos teóricos que se pueden articular con los adelantos tecnológicos y comunicacionales.

Ángeles Martínez García:
Considero que sí, si en verdad se le da ese carácter antropológico y  se utiliza como parte de investigaciones más amplias. (Únicamente tomé un pequeño taller de antropología visual)

Víctor Hugo Valencia:
Yo consideraría a la “Antropología visual” si, como un conocimiento pleno o definición académica cuando se sustente y ubique con una metodología clara, precisa y trasparente, de no ser bajo estos elementos, podría sólo desarrollarse como una técnica de apoyo a las ciencias sociales en general.

Santiago Ruy Sánchez:
Antropología Visual es una subdisciplina de la antropología que tiene un carácter plural pues incorpora saberes de otros ámbitos como lo son la estética, la cinematografía, incluso la animación. Por lo tanto se constituye por un cuerpo de corrientes teóricas, herramientas metodológicas y prácticas, que en su quehacer constante genera conocimiento.

Saudhi Batalla:
Este tema dentro de la academia ha ganado terreno en México. Es un medio en construcción que ha reivindicado el uso de la imagen para la investigación científica. Hace falta  mucho camino por recorrer. Significa invertir en equipo tecnológico, computadoras, software, personal, capacitación. Una inversión económica muy fuerte. Esto sí sería modernización.
Es importante, si no contamos con los recursos, impartir talleres y seminarios ya que en la actualidad este equipo de cómputo y video es cada vez más casero y muchos alumnos ya cuentan con cámaras y computadoras y con programas de edición. Por eso es importante continuar con el camino en el ámbito académico, generando proyectos y utilizando la imagen.

Julio Glockner:
Creo que puede mostrar el proceso mediante el cual se genera ese conocimiento. Como lo hace, por ejemplo, Roger Heim en el film sobre el trabajo de Gordon Wasson con María Sabina.

Jaime Noyola Rocha:
Aquí puedo hacer una observación, sólo puedo interesarme en estudios prolongados, por ejemplo de una región. En ese caso, al inicio de un estudio tal vez sólo sea posible hacer un registro visual de campo, a través del tiempo y de la profundización de las observaciones el estudio sin duda arrojarán conocimiento y lo que llamas Antropología Visual no sólo contribuirá a aportar conocimiento sobre un tema, sino que será imperioso entrar plenamente a una etapa de difusión como por ejemplo un video profesional para presentar los datos maduros a un público amplio, el cual ayude a proyectar en varios sentidos a una región y abrir nuevos cauces a estudios similares.

Guadalupe Méndez Lavielle:
Pienso que en México se ha usado el audiovisual (cine), mucho más como una forma de registro de la realidad de los pueblos indígenas, por ejemplo, como lo realizado en el INI en los 60's y 70's. Últimamente hay trabajos padrísimos como los que lograron Paty Ravelo y Rafael Bonilla acerca de las Muertas de Juárez. Creo que ahí trataron de captar la realidad y al mismo tiempo la fueron como reconstruyendo. Al final ¿encontraron otra verdad? o ¿la verdad inicial de los autores se mantuvo tal cual y sólo comprobaron su hipótesis? No sé.

Bronislaw Malinovski afirmó que “las conjeturas son el don principal de un pensador científico, y tales conjeturas le son posibles al observador sólo gracias a sus estudios teóricos”. ¿En su opinión, el recurso audiovisual amparado en estudios teóricos podría propiciar conjeturas científicas (o lo que sea que se llame científico en las ciencias sociales)?

Luis Arturo Jiménez Medina:
Por supuesto, mi argumento anterior confirma la respuesta a esta pregunta. A manera de ejemplo habría que considerar el video denominado “Él es Dios”, que realizaron Bonfil, Warman y Poncho Muñoz.

Ángeles Martínez García:
Puede propiciar y aportar, claro, en la medida que el proceso de conocimiento teórico y el imaginario que se hace de éste en la vida propia, es confrontado con la práctica y la realidad.

Víctor Hugo Valencia:
En lo personal y sobre la base de algunos intentos y resultados de trabajo académico y mucho más trabajo operativo en proyectos aplicados, considero que el “Científico social” siempre partirá de conjeturas e interpretaciones generales, más allá de alguna hipótesis, etc. Y por supuesto que la realidad del hecho o los hechos y un verdadero análisis de contextos (con toda la sicología que esto implica) conllevan a un análisis y resolutivos serios que los sustentará el elemento teórico como se quiera analizar o evaluar el proceso o los procesos. Por esto me parece que desde mi visión pragmática, el “recurso audiovisual” muy bien sustentado en un trabajo de investigación seria, sí podría propiciar aportaciones científicas y/o académicas, pero insisto, siempre y cuando exista un sustento documentado de investigación que soporte a dicho recurso audiovisual.
Santiago Ruy Sánchez:
No entiendo muy bien qué idea de cientificidad se está manejando en la pregunta. El funcionalismo en antropología buscó continuidades, reglas de comportamiento otorgando un papel importante a la etnografía pero con premisas teóricas que no daban cuenta del dinamismo social. A mi parecer, el pensamiento social ha dejado de buscar causalidades, emular teorías y reglas universales de comportamiento para buscar respuestas a problemas de investigación. En ese sentido el recurso audiovisual se suma a otro tipo de recursos provenientes de muchas disciplinas: ciencias “duras”, el performance, el teatro, etcétera. El detalle es saber utilizar cada recurso de forma pertinente.
Saudhi Batalla:
Por supuesto que la imagen puede ser considerada una fuente  principal para elaborar una investigación científica. Sobre todo cuando está en el planteamiento del problema axial a la hora de filmar, el argumento de un documental puede tener un fin científico y cumplir los objetivos.

Julio Glockner:
Creo que puede intentarse aunque puede resultar muy aburrido. La reflexión teórica requiere de sus propios tiempos y condiciones, que están más vinculadas al silencio de la lectura, la toma de notas y largas meditaciones, que a la proyección de un video. Además no veo la necesidad de forzar en un medio, recursos que pertenecen a otro: el texto escrito.
Esto no es, de ningún modo, en demérito del video, que tiene sus propios recursos audiovisuales a explotar, más en el terreno de lo estético (que es otra forma de conocimiento) que en el terreno “científico”.  

Jaime Noyola Rocha:
Es importante el marco teórico y la utilización inteligente del recurso visual, allí el tempo es determinante. Con la cámara rentada el tiempo es determinante y si no se pueden plasmar plenamente las conjeturas, pasa algo que vemos constantemente en los videos de la televisión, no se da la fusión entre el “dato trascendente” y su comprobación visual. El sustituto son imágenes apresuradas que no sabemos qué dicen.

El concepto de Antropología Visual fue planteado por John Collier en 1967 y ampliamente promovido por la reconocida antropóloga Margared Mead en un artículo de 1973 titulado “La Antropología Visual es una disciplina verbal”, donde la autora de La adolescencia en Samoa invita a los antropólogos a emplear métodos de registro basados en la técnica audiovisual, preguntándose si acaso podrían afectar la construcción científica, si el registro audiovisual altera el discurso antropológico basado tradicionalmente en la palabra y en el texto. ¿Cuál creen que sea la razón de que, a casi medio siglo de aquellas pertinentes observaciones, el recurso videográfico no haya crecido en el ámbito mexicano de la Antropología?

Luis Arturo Jiménez Medina:
No sabía que John Collier había planteado el concepto de “antropología visual”, sé que dicho personaje es un escritor y pintor inglés y que murió en los treintas o cuarentas del siglo XX. Tengo el conocimiento de que dicho enunciado –antropología visual- es mencionado de manera reiterativa desde los sesentas, pero dichas técnicas se utilizaron desde Boas, cuando menos es lo que yo conozco.
En México no ha habido promoción de la “antropología visual” porque los que se han dedicado a ello no han planteado un argumento teórico consistente, la mayor parte de ellos –no todos- se han limitado a los aspectos técnicos y no ha habido poca relación con la reflexión teórica y etnográfica.

Ángeles Martínez García:
¿No?, a la mejor desde la antropología no, pero si desde otras áreas como comunicación. Yo creo que en las condiciones del contexto actual,  aporta mejores condiciones, más que alterarlas y que podría ser una herramienta a promover dentro de los estudios antropológicos sociales y culturales, por lo menos en la Buap.

Víctor Hugo Valencia:
Mira, estoy convencido de que la investigación y particularmente la de carácter social, parte fundamentalmente de la observación, el registro de hechos, la comparación, etc., y tiene el apoyo documental y desde el comienzo del siglo XX tiene en la fotografía como un elemento de veracidad y comparación, cuando se debe y puede aplicar un buen método. Y claro que el cine y video son y han sido y pueden ser elementos que rebasen el aspecto técnico, como mucha gente los entiende (¿creo?).
La técnica audiovisual es y será sólo una técnica cuando no se utilice más allá del apoyo intrínseco que corresponda y sólo cuando los profesionales de la ciencia social o “científicos sociales” la puedan transformar o las utilizan ilimitadamente u otros los utilizan y convierten en verdaderos instrumentos para trasmitir, divulgar y hacer extensivo una buena investigación, que sin ese recurso no traspasa el elemento editorial como difusor. Resumo; creo que los académicos de las ciencias sociales, particularmente las generaciones de los 60 a los 80 y 90´s, siempre estuvieron retrasados o atrás de la tecnología, por la formación que se recibió en las aulas y mucho por la dinámica de productivismo  o productividad que obligó un sistema económico de costo-beneficio, para una sociedad como la nuestra. Hoy la tecnología va  a la par de los títulos y grados académicos, pero tal vez sin mucho sentido del análisis y propuestas que demanda el devenir actual.

Santiago Ruy Sánchez:
Yo creo que sí ha crecido, principalmente a raíz de la masificación de las cámaras, el software de edición de video y los formatos digitales (DVD, mp4, YouTube, etcétera). Hay mucho por hacer en ese sentido pero me parece que antes de echar en mano lo audiovisual se tiene que tener con contacto más básico que es la conversación y el dialogo cara a cara.

Saudhi Batalla:
Tal vez no se esté teorizando de él, porque en la realidad cada vez existen más jóvenes documentalistas que salen a las calles a filmar la realidad y  hacer antropología. Ahora, en el ámbito académico no te lo puedo plantear, tal vez porque apenas están resultando las primeras generaciones de  doctores cineastas antropólogos visuales con títulos de Manchester por ejemplo, y cineastas más formales e interesados en la academia. En México descubro que es un medio en construcción y que tenemos mucho por hacer. Hasta hace poco a los cineastas del CCC y del CUEC les harán válidos sus estudios como licenciatura. Son trámites y formalidades académicas y  políticas.
Julio Glockner:
Depende de lo que haya querido decir Mead con “afectación de la construcción científica”. El registro en video es muy complicado porque es vivido como una intromisión en el ambiente que se filma. Crea de inmediato una especie de ambiente artificial en el que la gente ya no actúa espontáneamente. Se requiere de un largo trabajo previo para generar confianza y disminuir (aunque nunca desaparecer) estos efectos.

Jaime Noyola Rocha:
Creo que es un recurso que requiere habilidades que no se estudian en antropología y que cuando se recurre a él, se establece un difícil diálogo en donde pueden o no perdurar los criterios teóricos del antropólogo. Las insuficiencias del antropólogo, su incomprensión del medio videográfico y la propia dificultad inherente a las explicaciones teóricas son otros tantos obstáculos para obtener un documento científico.

De las escuelas o corrientes de Antropología visual (el cine observacional, el cinema verité, el reflexivista, la autoetnografía y el Deconstructivismo), ¿cuál creen que sería el enfoque más adecuado a la realidad etnológica mexicana, o quizás habría que buscar crear una corriente propia?

Luis Arturo Jiménez Medina:
La única corriente que no conozco es el “cinema verité”, pero considero que cualquier corriente teórica es útil para la reflexión y el análisis antropológico. Me parece que no hay que elegir una corriente, hay que conocer “todas” las que existen y utilizar la más adecuada, la más útil; pero también soy de la idea de formular “heurísticas”. Creo que todas las corrientes teóricas, no solamente en antropología visual sino en teorías antropológicas en general, son útiles ya que las considero herramientas e instrumentos de trabajo, no las tomo como “teologías” o algo por el estilo.

Víctor Hugo Valencia:
Te puedo decir que hoy soy muy escéptico a las corrientes o modelos en la ciencia social, aunque yo haya aplicado también esquemas y métodos que en su momento eran muy rígidos (el estructuralismo, el marxismo, la sicología aplicada, etc.). También creo estoy un tanto limitado para opinar en cuanto a las “corrientes de antropología visual” que me enlistas, pues no las conozco; sin embrago creo que el científico social, bien formado tiene la capacidad de desarrollar y aplicar su investigación de acuerdo a la corriente de esta nueva especialidad (la antropología visual) y enriquecer y de verdad socializar su trabajo a través de estos nuevos métodos de la ciencia social.

Santiago Ruy Sánchez:
Las diferentes corrientes son un conjunto de rupturas y continuidades, por lo que considero que hay que echar mano de los recursos teóricos necesarios para cada problema específico. No existe una “realidad etnológica mexicana” sino un conjunto cambiante y relacional de situaciones y problemáticas.

Julio Glockner:
No creo que deba existir un enfoque “más adecuado”  que otros; cada antropólogo busca su propio camino de expresión y el que elige es el más adecuado.

Jaime Noyola Rocha:
Creo que son diferentes acercamientos, tendría que saber más acerca de cada una para dar una opinión.

Guadalupe Méndez Lavielle:
Con respecto a las corrientes que sería bueno incluirlas en un plan de estudios de antropología audiovisual, pienso sin lugar a dudas, que es deseable conocer todas las corrientes y de ser posible experimentarlas. A la postre, cada antropólogo decide cuál es el equipaje que necesita llevar para emprender la aventura de acercarse como observador a una determinada realidad.

¿En la opinión de ustedes sería útil para la formación de un antropólogo recibir clases de guionismo y grabación de documentales?

Luis Arturo Jiménez Medina:
Por supuesto, cualquier conocimiento es útil en antropología, sobre todo cuando se “enseñan herramientas” para el quehacer antropológico.

Ángeles Martínez García:
Por supuesto que sí.

Víctor Hugo Valencia:
Por supuesto que es útil que se incluyan en los programas académicos las clases de “guionismo y grabación de documentales”, al menos para ubicar al futuro “científico” en la existencia y necesidad de métodos para traducir y transmitir más amplia o masivamente el conocimiento que llegará a producir o generar el investigador en potencia que está en aulas. Un ejemplo claro es que muchos, sino que la mayoría de los antropólogos, historiadores, sociólogos, etc., a la fecha pueden tener mucha información, mucha investigación, pero no saben o no conocen la técnica e importancia de síntesis a través de un guión temático, ya sea para un museo, un documental, etc., esto es un hecho real que al menos el “científico social” debe reconocer.

Santiago Ruy Sánchez:
En la ENAH se imparten clases como materia optativa muy apreciada por los estudiantes. En primer momento concuerdo, pero pues se trata de un diseño curricular que sólo se puede pensar conociendo las otras asignaturas.

Saudhi Batalla:
Seguro que si, de otra manera y sin sensibilidad artística y el aprendizaje del lenguaje visual, resultarán documentales muy aburridos.
Julio Glockner:
Preferiría que primero se redactara adecuadamente un texto, que es una seria deficiencia actualmente, antes de pasar a otras formas de expresión. Después, cada quien elige lo que más le conviene y el video debe estar ahí como opción.

Jaime Noyola Rocha:
En dos sentidos, las clases pueden servir no tanto para que el antropólogo haga sus propios videos, sino para que comprenda las posibilidades enormes de este recurso. Y dos, pudiera establecerse una sub-especialización de Antropólogo videoasta, en la cual el video sea su herramienta principal.

Guadalupe Méndez Lavielle:
Es curioso ver que a los niños de secundaria los mandan al museo del cual soy curadora a que hagan un documento audiovisual de lo que se exhibe, sin más equipaje que la videograbadora de su celular. Lástima que no les enseñen a hablar ni a escribir español correctamente. Sería el colmo que a los estudiantes de antropología no les exigieran usar dicho instrumento ¿No creen?

¿Qué futuro creen que podría tener la Antropología Visual como recurso teórico en la disciplina, habida cuenta del constante avance tecnológico derivado de los modernos sistemas de comunicación, soporte y hardware?

Luis Arturo Jiménez Medina:
Creo que la antropología visual puede gozar de “buena salud” cuando ésta se siga adaptando a los avances tecnológicos y comunicativos

Ángeles Martínez García:
Tendría muchas posibilidades de aportar a nuestra sociedad miradas y reflexiones que están surgiendo en esta realidad, de carácter más crítico, buscar también un lugar en  los medios de comunicación, estimular la creatividad de cómo se afrontan las problemáticas. Además, como antropólogos, es una herramienta que sería muy tangible y práctica, y abriría otras posibilidades laborales.

Víctor Hugo Valencia:
Como están los avances y desarrollo de la cibernética, informática, etc., creo que la especialidad de la “antropología visual” como recurso teórico y metodológico, tiene que ir a la par de la tecnología de “esos fierros” y, por supuesto que, si se confirma como una verdadera especialidad a través del sustento académico, resultado, aplicación, innovación, aportación, etc., el futuro estará enfrente, pero siempre a la par del desarrollo que demandan estas nuevas tecnologías de comunicación, todo esto sin demérito del sustento y capacidad que alimente la investigación profesional que esto requiere.

Santiago Ruy Sánchez:
En un ámbito en expansión que estará cada vez más vinculado con dispositivos móviles. En la actualidad la foto es importante en varias redes sociales como facebook, instagram y twitter. Yo imagino un desenlace articulado con otros recursos web. 

Saudhi Batalla:
En México hace falta, mucho, yo misma me siento muy limitada, y eso que se me facilita,  aunque se diga que las herramientas están en la facilidad del uso de todos esto se dificulta porque a veces la tecnología nos rebasa, y es costoso sobre todo en uso de software o diseño grafico. En la ENAH me encantaría que pudiéramos implementar unos talleres y aprender a desarrollar páginas Web y revistas digitales, capacitar  a los alumnos en la realización de video.

Julio Glockner:
No conozco lo suficiente la antropología visual para opinar.

Jaime Noyola Rocha:
Creo que ya han sustituido a la libreta de notas en muchos aspectos. La antigua separación entre campo y gabinete, como dos etapas diferentes, actualmente ya es posible tener el gabinete en el campo y checar datos en campo, mediante el Internet, la laptop y otros medios.

Gracias a todos.

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