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Mostrando entradas de 2011

Médicos tradicionalistas

Vicente Núñez Núñez Presidente de los campesinos médicos tradicionalistas en Ixtepec, Puebla. “Somos un grupo que trabaja desde el punto de vista de la salud con plantas y medicinas tradicionales. Parte del objetivo de nuestro esfuerzo es recuperar esa tradición, esa forma de aliviarse heredada por nuestros antepasados. Antes se curaban sin doctor y utilizaban puras hierbas. Y eso pensamos mantener vivo. “Los fundadores de los campesinos médicos tradicionales destacaron la importancia de salvar esa tradición y comenzaron a trabajar para no dejar perder las medicinas y las plantas curativas de la región de Ixtepec. “Una pieza importante que hace falta para que no se pierda la medicina tradicional en Ixtepec es contar, por parte de éste grupo, de un espacio mayor, de un terreno destinado a instalar un jardín donde se siembren y mantengan las plantas curativas. Por el momento estamos en un pequeño cuarto prestado. “Es necesario más espacio para atender en los cuartos a los pac...

El sabor de la miseria

La pobreza que he visto en las sierras de Puebla, Guerrero y Oaxaca en realidad la he visto a lo largo de toda mi vida. Primero en mi pueblo natal Cuauhtémoc, Chihuahua, luego en mi peregrinar al sur para vivir en el DF casi quince años y recorrer largamente las vías del sur, de Xochimilco a Tláhuac, y más allá, a Tlalmanalco y Amecameca; ahí la miseria estaba a flor de piel; luego, veinte años en Puebla donde he recorrido la sierra norte, la sierra negra y la propia ciudad con sus pueblos y municipios circundantes, donde la miseria sigue al caminante como una luna llena a través de los cerros y los bosques. Basta asomarse en las entradas de los pueblos del camino para mirar la miseria cruda de los habitantes sin ningún servicio, que viven en sendas casuchas mal construidas entre arroyuelos de meados y perros, cerdos, gallinas y guajolotes, todos deambulando por las casas tan campantes y acostumbrados. Es la miseria de las ciudades y los pueblos mexicanos, que allá en las sierras ...

Tutunakuj de la Sierra de Puebla (totonacas)

Los tutunakuj actuales, que conocemos como totonacas, viven en una parte del antiguo Totonacapan y se distribuyen entre el norte y el centro de los estados de Puebla y Veracruz. Su número se estima en unos 140,000 habitantes, pero al principio de la conquista eran alrededor de 750,000. Desde un enfoque lingüístico, entre los tutunakuj se distinguen por lo menos tres variantes. Por sus expresiones culturales, los grupos más importantes son: el de la costa, hasta las estribaciones de la sierra y el de la sierra alta y el de los tutunakuj de la Sierra Norte de Puebla. A pesar de estas diferencias, existen en su cultura muchos rasgos que les unen y que les hacen identificarse como tutunakuj, uno de los cuales es la ceremonia de los voladores. La geografía de la Sierra Madre Oriental determina el paisaje compartido por totonacos, nahuas y mestizos. La convivencia de estas poblaciones dejó su huella sobre este grupo de tutunakuj, pues el vestido de las mujeres se parece en parte al de...

Blusas y colores

Entrevista con Socorro Añorve, tejedora de Tlacoachistlahuaca, Gro. Abril, 2006 - ¿Nos puedes explicar un poco, esa blusa es azul..:? - Es azul, con flores de colores, diferentes flores. Son hilos de hilaza, hilo de vela -como le llamamos nosotros-, y este es hilo de cono. Esta blusa se plancha, se lava a mano, no se lava en cloro porque es un hilo que si lo lavas en cloro se mancha, todo es en el telar de cintura. -¿Esos colores son nuevos? - Pues nosotros le vamos buscando para que quede bonito el telar, o sea, combinamos los hilos. -¿Han metido nuevos colores..?. - Ajá, varios colores, diferentes colores para que resalte; este es anaranjado, también con varios colores y este amarillo pálido, con hilo color vino. Este es un rojo, mire. Igual le va uno combinando el hilo, este es color tierra, mucha gente nos piden estos colores, vamos cambiando como nos van pidiendo. Si nos dicen “queremos este color”, cambiamos de colores, de hilo. Este es verde con rosa, este es un rojo con muchos ...

Historia de vida

Entre las diversas formas de hacer una entrevista a personas de edad avanzada, la más socorrida por la Antropología Social es la denominada “historia de vida”, que en México el maestro Ricardo Pozas estableció metodológicamente en la década de los treinta con su clásico Juan Pérez Jolote. La historia de vida se significa por ser un relato cerrado que inicia con el nacimiento o la niñez del entrevistado y termina con su actualidad. Es muy útil como unidad, pues nos muestra, en secuencia cronológica, los paulatinos cambios de nuestro personaje que también son los cambios de su ciudad, de su comunidad y de la mentalidad del ser humano en el transcurso del tiempo. Sin embargo, cuando se reúnen decenas de historias de vida de un mismo lugar, con edades iguales, tienen como defecto las similitudes de las vidas que han transcurrido en un mismo escenario político, social y cultural que las hace parecerse demasiado. Es decir, suelen resultar colecciones repetitivas, lo que en ningún momento le...

Deudas infinitas

En Pazmata, en la sierra norte de Puebla, Moisés González me cuenta que clase de vida le dieron los caciques a su papá, que trabajó toda su vida con ellos de peón. Su única opción para mantener a la familia era adquiriendo más deuda, que pagaba con jornadas de catorce horas. “Cuando mi padre trabajaba con la familia de Juan Francisco Aco, con la que trabajó casi todo su vida, y cuando yo era un pequeño de siete años, nos platicaba que tenía deudas que nunca podría pagar, porque no le alcanzaba lo que le pagaban por su trabajo. A él le pagaban cinco pesos. Y salía muy temprano, desde las cinco de la mañana, y hasta las once de la noche iba entrando con su velita. No podía ni comprar su lámpara debido a que el dinero no le alcanzaba. Trabajaba primero de arriero, andaba jalando un atajo de bestias de ese señor Juan Francisco Aco. Una vez lo pateó una de ellas, una de las mulas de su patrón, y le quebró una costilla, y debió curarse solo, porque no lo ayudaron a que se curara. Tenía una...

Créditos sin crédito

Para los artesanos y jornaleros de los pueblos es un verdadero lío ponerse a elaborar un proyecto, las especificaciones que exigen las dependencias de gobierno rebasan no sólo su entendimiento sino muchas veces el sentido común, la prudencia para explicar una labor y sus posibles tiempos de trabajo, inversión, mercado. En 2006 estuvimos en la comunidad amuzga de Tlacoachistlahuaca, Guerrero, donde las tejedoras, organizadas al fin, se seguían topando con la misma pared que significa el lenguaje burocrático que se exige en los trámites; especificaciones confusas, previsiones imposibles de hacer, tiempos vertiginosos, viajes y talleres innecesarios. La famosa ayuda, según vi en esa ocasión, fue un embarque de hilo industrial plastificado que las artesanas igual utilizaron en su arte centenario para terminar haciendo piezas de baja calidad, pues por bueno que sea el tejido, con ese hilo, el resultado es irregular. En esta entrevista, Socorro Añorve, entonces líder de las artesanas de Tla...

Revistas pioneras de antropología

Entre los muchos pendientes en el estudio de la antropología mexicana está la sustancia contenida en las revistas primigenias especializadas en el tema. Es cierto que las revistas de antropología nunca han sido arrolladoras en términos de público y popularidad, hoy mismo, es palpable la discreción en que se desenvuelven las revistas antropológicas, a excepción de dos: México desconocido y Arqueología mexicana, que es posible conseguirlas hasta en el súper, el resto –dicho de memoria- ni tienen ni la circulación ni el tiraje como para destacar en el gran público, es el caso de Nueva antropología, Ojarasca de La Jornada, Matria de La Jornada de Oriente y otras institucionales como el Boletín del INAH, la revista mexicana de estudios antropológicos, Nueva antropología, Revista de antropología social y Mirada antropológica del Colegio de Antropología poblano, que sobreviven gracias al tesón de sus promotores y al presupuesto de sus instituciones, pero que se publican sin pena ni gloria. ...

Mixtecos de Rancho Viejo

En un lejano punto de la montaña de Guerrero, en el verano del año 2006, un olvidado pueblo mixteco llamado Rancho Viejo, a cinco horas de intrincada terracería de su cabecera municipal, Tlacuachistlahuaca, de población amuzga, encontramos a Joan Armell Benavent, misionero laico de la organización española Ekumene, encargado hace una década de la Misión Católica de Rancho Viejo que, entre otras muchos servicios comunitarios, ofrece a los jóvenes la posibilidad de estudiar la secundaria. Esta es parte de su apreciación de los mixtecos guerrerenses que, a diferencia de sus parientes oaxaqueños, mucho más prósperos y organizados, viven aquí en una extraña dejadés que el sexagenario misionero trata de explicarse. Y de explicárnoslo. “Lo que ocurre es que ellos no conocen lo que significa ahorrar, porque dinero sí manejan. Yo nunca había visto la alegría con que una señora me dijo: `mi niña está mal y la tienes que bajar al hospital. Cuánto vale curarla`. “Se dedican a criar ganado para sac...

Los homshuk

Los Homshuk habitan municipios de la región sur del estado de Veracruz, en la zona istmeña, donde se localiza la zona fronteriza con el estado de Puebla, entre arroyos que alimentan el río Papaloapan, con fuertes presiones étnicas de náhoas, por un lado, y de totonacas y Ben'Zaa por el otro. Popoluca es un vocablo nahua que significa extranjero. Se llaman a sí mismos hijos de Homshuk, dios del maíz y se aceptan también como popolucas. Este pueblo nativo de Mesoamérica tiene una extensa y compleja historia de interacciones y relaciones con otros grupos. Han sido llamados olmecas, zoquepopolucas y mixe-popolocas. La región istmeña de Veracruz se caracteriza por un espacio relativamente plano, que comienza a ser interrumpido por las estribaciones serranas que corresponden al sistema montañoso de los Tuxtlas. La franja montañosa ocupada por los Homshuk es conocida como la Sierra de Santa Martha. A los Homshuk, al igual que a los nahuas istmeños, les tocó vivir el largo proceso de colon...

Tres veces negado

Una de las características más llamativas del indigenismo mexicano es su insistencia en situar al indio como a un igual de los indigenistas, casi sin distinción. Esto ha contribuido fundamentalmente a la pérdida del “objetivo antropológico” a favor de estudios sociológicos y políticos, tratando de acercarse a su objeto de estudio en el supuesto de que somos lo mismo, de que somos iguales. Luis Villoro, haciendo eco a una idea de Echánove Trujillo, piensa que el derrotero de nuestro mestizaje ha sido desde la Independencia en el sentido de una creciente indigenización”, salvo algo que lo contradiga, acepta el autor de Los tres grandes momentos del indigenismo. Esto quiere decir que el mestizaje del futuro “lejos de suponer la continuación del predominio del mestizo tal y como ahora está constituido, supondrá un predominio del indígena”. (Villoro:211) La afirmación, en su sentido somático no es sorprendente, pues, en realidad, es lógico, en tanto que el componente indígena, en ...

Los náhoas de Guerrero

En el estado de Guerrero los náhoas representan alrededor del 40% de la población indígena del estado y habitan 45 municipios de las regiones de La Montaña, la Sierra Central, la Cuenca del Río Balsas, la Sierra Norte y la Tierra Caliente. La regiones náhoas en Guerrero son agrícolas y predomina la propiedad comunal, aunque también hay ejidos y, en menor proporción, propiedad privada. La agricultura de temporal con sistemas de tlacolol y barbechos producen maíz y frijol, de autoconsumo, aunque en la cañada de Huamuxtitlán hay cultivos de riego comerciales que producen jitomate, melón, cacahuate, sorgo, chile y hortalizas. La religión de los náhoas de Guerrero conserva aún muchos aspectos derivados de su legado histórico. Las migraciones de las tribus náhoas hacia el sur del valle de México trajeron un conjunto de conocimientos y tradiciones que hoy se mezclan con la religión cristiana, cuyos santos se asocian a la agricultura, como San Marcos, San Isid...

La naturaleza de Warman

Un poco antes de morir en 2004, Arturo Warman alcanzó a escribir el prólogo de un libro que se iba a llamar La naturaleza mexicana y que no pudo concluir. Era la visión de un hombre muy experimentado, sabio y melancólico, contrastante con aquel joven académico de 1970 que veía a la antropología como un sistema manipulador de indígenas y al antropólogo como el chofer de ese vehículo. “La antropología integral mexicana sostuvo y sostiene que el estudio del hombre debe hacerse en varias dimensiones: una histórica, otra biológica, otra etnográfica o cultural, pero todas unificadas por un solo conjunto conceptual que es el de la antropología aplicada a las tareas de gobierno. (…) Al antropólogo mexicano, con base en conocimientos supuestamente objetivos y científicos, le correspondía adaptar las virtudes de occidente para hacer más fácil su adopción por los nativos. Sus conocimientos también le permitían combatir y aniquilar los sectores retrógrados o tradicionales de la cultura aborigen...

Los amuzgos

Los amuzgos, que habitan en los estados de Oaxaca y Guerrero, se denominan con el mismo nombre de su idioma, el amuzgo. Según el almanaque de Oaxaca el nombre correcto es amochco. Los amuzgos aún practican ritos de origen prehispánico dedicados a los dueños del monte, barrancas, ríos, arroyos y cuevas para recibir protección y abundantes cosechas de los seres sobrenaturales. Estos ritos y ceremonias son realizados por especialistas que, además de curar, fungen como sacerdotes y médicos. Las principales fiestas se organizan en torno a los santos católicos. Los mayordomos encargados de la fiesta sufragan los gastos de la comida, invitándose a todos los asistentes, lo que les otorga prestigio y la posibilidad de ocupar en el futuro algún otro cargo en la comunidad. Los amuzgos consideran que la enfermedad es el resultado de no acatar los patrones de comportamiento respecto a la naturaleza o a la sociedad, desequilibrio que sólo los especialistas tradicionales pueden resolver. L...

Borges y los indios

Héctor Manjarrez nos convidó en la revista Letras Libres de Mayo de 2009 una de las tantas conversaciones entre Jorge Luis Borges y Bioy Casares, que después fueron libros, pero que en este caso recae en un tema poco habitual en ellos, ya que hablan de “los indios”, así en general, con muy poca fortuna a mi modo de ver: “Bioy relata que Borges le contó que acudió a cierta sociedad lingüística una tal señora de Bastianini –una de tantas horrorosas damas de sociedad con las que Borges y Bioy se reunían con frecuencia– y que dicha doña “sostuvo que todo (lo que allí discutían) era parte de una polémica entre los partidarios de los blancos y los partidarios de los indios; que ella no era partidaria de los blancos, y que todos éramos descendientes de Calfucurá. ‘Todos, desde luego –respondió Borges –, salvo usted, señora, y los señores que están aquí, y yo.’ Borges le dijo que ese gran amor por los indios no la había llevado a saber nada de los indios y que esos mismos estudios eran más pr...

Los Tsa ju jmí

Los Tsa ju jmí son mejor conocidos como chinantecos; tsa ju jmí', significa "gente de palabra antigua" y es como se llaman a sí mismos; sin embargo, cada uno de los pueblos posee además su propio apelativo precedido siempre de la palabra tsa, dsa o alla, que significa "gente" y se combina con otros términos que hacen referencia a un origen común. En todos los casos también se reconocen como pobladores de la Chinantla, como chinantecos. La región chinanteca se encuentra a unos 100 kilómetros de la ciudad de Oaxaca. Se extiende a lo largo de 17 municipios ubicados en la parte noreste del estado. Colinda al norte con Veracruz, al noroeste con la región mazateca, al oeste con la cuicateca y al sur y sureste con la zapoteca. Los seres sobrenaturales que rodean al pueblo chinanteco pueden ser positivos o negativos y se hallan ligados a los elementos naturales; de hecho, son los dueños de la naturaleza. Unos causan males y los otros son protectores. Si la pe...