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Mostrando las entradas etiquetadas como Dilatoria

Las décadas erráticas

En una serie de conferencias patrocinadas por las Secretaría de Educación Pública, bajo el genérico título de “Historia económica y social de México”, Miguel Othón de Mendizábal dijo que intentaría hacer un esquema “de la evolución económica, social y cultural de los grupos indígenas” que habitaron el territorio mexicano, que si no pasa de ser una hipótesis, aclaró, “como todas las teorías que se han formulado sobre el particular, se ajusta a testimonios objetivos… y además, es lógico”. (MOM: IV: 9-10) La Antropología mexicana vivió entre los años veinte y cuarenta sus momentos de definición. Por un lado, la disciplina iniciada en 1921 por Manuel Gamio alcanza ya una madurez expositiva tras décadas de erráticos ejercicios etnológicos; por otro, la práctica de un Estado cardenista que miraba en la reforma social el medio para lograr las prometidas metas de la Revolución, extraviadas en la práctica. Los esfuerzos, sin embargo, fueron reales. Nunca dejó el Estado de hacerle...

Aquí no hay fábrica de billetes

2006. Debido a la lluvia y el aire resultó afectada su siembra de maíz. Más de la mitad se tiró y se perdió. Necesitó ayuda. Por media hectárea pagó mil pesos por la renta de la tierra, y todo está perdido. Federico, campesino de Escatachutchut, Puebla, escarba la tierra con el zapato mientras habla de esta nueva pérdida de su cosecha que en el municipio de Ixtepec no es una noticia, les ocurre más o menos en cosechas alternadas. Por eso le pide ayuda a cualquiera que se acerque, tiran la bala a ver si pega. Nunca se sabe con esta gente de la ciudad. Sin melodrama, habla de su pérdida como si hablara de una noticia del periódico. -- ¿Cómo puede recuperar algo… puede irse a trabajar a otro lado, qué piensa hacer? -- Me voy a quedar aquí en Ixtepec porque no tengo preparación y estudios para poder tener otro trabajo fuera de la comunidad. No saldré a ningún lado. Ojalá puedan ayudarme. Por lo tanto desconozco la manera de recuperar la siembra. -- ¿Cuántas personas dependen de...

Patishtán y la elasticidad

Hace tiempo escribí en otro blog que los mexicanos no sabemos hasta dónde alcanza a restirarse la indignación, pero sabemos que es bastante elástica, duradera y resistente. Una buena indignación la nuestra. Si exportáramos, en lugar de petróleo, indignación, no tendríamos problemas económicos. Es un asunto de mercado, habría que ver la categoría del producto en otras latitudes y actuar en consecuencia. Entonces la causa de mi indignación era la señora Jacinta Francisco Marcial, una mujer ñañhú de 46 años del estado de Querétaro, con seis hijos, encarcelada tres años acusada de secuestrar a seis inocentes policías judiciales amenazándolos con un cucharón de su cocina, puesto que no usó ningún arma. La historia movería a risa si no causara tanta indignación. Le dieron 21 años de condena y entonces ya había cumplido tres. Cualquiera que haya estado cerca de agentes judiciales con sus armas y sus radios de comunicación sabe lo difícil que es, no se diga secuestrarlos, sino siquiera mir...

Indigenismo con Calderón

De los 370 municipios considerados de alta marginación el gobierno de Felipe Calderón eligió en el arranque de su gobierno a sólo cien; bonita cifra, redonda, útil para sacar al vuelo los importantes porcentajes tan requeridos por las mediciones internacionales de la pobreza. Llamaron al programa Cien por cien y yo, junto con  otros, fui contratado para ir a las comunidades a preguntarles su opinión. Nos llevaría todo un año recorrer cien municipios para elaborar cien páginas de internet de otros tantos municipios gravemente sacudidos por el hambre y la violencia, que serían la prueba fehaciente de lo necesario que era mirarlos, ayudarlos, fortalecerlos. Muerto el INI, los pueblos originarios de México estuvieron seis años suspendidos en una suerte de lotería de la asistencia durante el foxismo. Xóchitl Gálvez apostaba puentes y caminos con los gobernadores y sólo aquellos afortunados pudieron ver el beneficio de un gol en los botines Pumas de la universidad. Gana Xóchitl y gan...

Deudas infinitas

En Pazmata, en la sierra norte de Puebla, Moisés González me cuenta que clase de vida le dieron los caciques a su papá, que trabajó toda su vida con ellos de peón. Su única opción para mantener a la familia era adquiriendo más deuda, que pagaba con jornadas de catorce horas. “Cuando mi padre trabajaba con la familia de Juan Francisco Aco, con la que trabajó casi todo su vida, y cuando yo era un pequeño de siete años, nos platicaba que tenía deudas que nunca podría pagar, porque no le alcanzaba lo que le pagaban por su trabajo. A él le pagaban cinco pesos. Y salía muy temprano, desde las cinco de la mañana, y hasta las once de la noche iba entrando con su velita. No podía ni comprar su lámpara debido a que el dinero no le alcanzaba. Trabajaba primero de arriero, andaba jalando un atajo de bestias de ese señor Juan Francisco Aco. Una vez lo pateó una de ellas, una de las mulas de su patrón, y le quebró una costilla, y debió curarse solo, porque no lo ayudaron a que se curara. Tenía una...

Créditos sin crédito

Para los artesanos y jornaleros de los pueblos es un verdadero lío ponerse a elaborar un proyecto, las especificaciones que exigen las dependencias de gobierno rebasan no sólo su entendimiento sino muchas veces el sentido común, la prudencia para explicar una labor y sus posibles tiempos de trabajo, inversión, mercado. En 2006 estuvimos en la comunidad amuzga de Tlacoachistlahuaca, Guerrero, donde las tejedoras, organizadas al fin, se seguían topando con la misma pared que significa el lenguaje burocrático que se exige en los trámites; especificaciones confusas, previsiones imposibles de hacer, tiempos vertiginosos, viajes y talleres innecesarios. La famosa ayuda, según vi en esa ocasión, fue un embarque de hilo industrial plastificado que las artesanas igual utilizaron en su arte centenario para terminar haciendo piezas de baja calidad, pues por bueno que sea el tejido, con ese hilo, el resultado es irregular. En esta entrevista, Socorro Añorve, entonces líder de las artesanas de Tla...

El tema náhoa

Actualmente trabajo en la comunidad de Tzicatlacoyan un experimento artístico promovido por la ONG española Ayuda en Acción. Los sábados salgo por el sur de la ciudad de Puebla hacia la Presa Manuel Ávila Camacho y unos veinte kilómetros adelante se encuentra la comunidad, cuyo topónimo significa “hormigas guerreras” en náhuatl, aunque este es un idioma olvidado. Prácticamente nadie lo habla y sólo los más viejos lo escucharon hablar a sus mayores. El “tema náhoa” no es bienvenido, no les interesa como tema de conversación, a pesar de que las costumbres cotidianas como el baño temascal que sin excepción todos tienen en sus patios y la manufactura de petates de palma y canastos de otate que casi todas las familias elaboran en faena familiar. No he insistido en un tema que no se quiere abordar, pero sí me he preguntado repetidamente las razones que tienen para separarse de él, para enfatizar que sólo son poblanos, unos mexicanos más, como tú y como yo. Mientras conduzco por la raquítica ...