En Metlatónoc, Gro., bajamos una escarpada cañada hasta una casa junto a un río de breve corriente, bajo la techumbre, al fondo, doña Julia Miranda echa las tortillas junto a su nieta en un enorme comal de un metro de diámetro. Es una ancianita centenaria que viste un vestido blanco sin adornos pero con el sello de la manufactura amuzga, que no es ninguna etiqueta sino una fina calidad en el entallado y la propia tela de fabricación. Nos saluda muy amable y, tras las presentaciones de nuestro traductor español-amuzgo, se sienta en una silla a platicar con nosotros; el traductor y yo también nos sentamos en unas sillas y comienza el intercambio de palabras que el joven Gonzalo Añorbe traduce sin chistar. Sí usa yerbas para curar. Dice que ella usa cinco remedios, que son raíces y plantas, pero no sé cómo traducir los nombres de esas plantas al español. Don Julia habla largamente en amuzgo. Gonzalo traduce: “Dice la señora que hay cinco plantas medicinales, que yo en e...