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Tres veces negado

Una de las características más llamativas del indigenismo mexicano es su insistencia en situar al indio como a un igual de los indigenistas, casi sin distinción. Esto ha contribuido fundamentalmente a la pérdida del “objetivo antropológico” a favor de estudios sociológicos y políticos, tratando de acercarse a su objeto de estudio en el supuesto de que somos lo mismo, de que somos iguales. Luis Villoro, haciendo eco a una idea de Echánove Trujillo, piensa que el derrotero de nuestro mestizaje ha sido desde la Independencia en el sentido de una creciente indigenización”, salvo algo que lo contradiga, acepta el autor de Los tres grandes momentos del indigenismo. Esto quiere decir que el mestizaje del futuro “lejos de suponer la continuación del predominio del mestizo tal y como ahora está constituido, supondrá un predominio del indígena”. (Villoro:211) La afirmación, en su sentido somático no es sorprendente, pues, en realidad, es lógico, en tanto que el componente indígena, en ...

Los náhoas de Guerrero

En el estado de Guerrero los náhoas representan alrededor del 40% de la población indígena del estado y habitan 45 municipios de las regiones de La Montaña, la Sierra Central, la Cuenca del Río Balsas, la Sierra Norte y la Tierra Caliente. La regiones náhoas en Guerrero son agrícolas y predomina la propiedad comunal, aunque también hay ejidos y, en menor proporción, propiedad privada. La agricultura de temporal con sistemas de tlacolol y barbechos producen maíz y frijol, de autoconsumo, aunque en la cañada de Huamuxtitlán hay cultivos de riego comerciales que producen jitomate, melón, cacahuate, sorgo, chile y hortalizas. La religión de los náhoas de Guerrero conserva aún muchos aspectos derivados de su legado histórico. Las migraciones de las tribus náhoas hacia el sur del valle de México trajeron un conjunto de conocimientos y tradiciones que hoy se mezclan con la religión cristiana, cuyos santos se asocian a la agricultura, como San Marcos, San Isid...

La naturaleza de Warman

Un poco antes de morir en 2004, Arturo Warman alcanzó a escribir el prólogo de un libro que se iba a llamar La naturaleza mexicana y que no pudo concluir. Era la visión de un hombre muy experimentado, sabio y melancólico, contrastante con aquel joven académico de 1970 que veía a la antropología como un sistema manipulador de indígenas y al antropólogo como el chofer de ese vehículo. “La antropología integral mexicana sostuvo y sostiene que el estudio del hombre debe hacerse en varias dimensiones: una histórica, otra biológica, otra etnográfica o cultural, pero todas unificadas por un solo conjunto conceptual que es el de la antropología aplicada a las tareas de gobierno. (…) Al antropólogo mexicano, con base en conocimientos supuestamente objetivos y científicos, le correspondía adaptar las virtudes de occidente para hacer más fácil su adopción por los nativos. Sus conocimientos también le permitían combatir y aniquilar los sectores retrógrados o tradicionales de la cultura aborigen...

Los amuzgos

Los amuzgos, que habitan en los estados de Oaxaca y Guerrero, se denominan con el mismo nombre de su idioma, el amuzgo. Según el almanaque de Oaxaca el nombre correcto es amochco. Los amuzgos aún practican ritos de origen prehispánico dedicados a los dueños del monte, barrancas, ríos, arroyos y cuevas para recibir protección y abundantes cosechas de los seres sobrenaturales. Estos ritos y ceremonias son realizados por especialistas que, además de curar, fungen como sacerdotes y médicos. Las principales fiestas se organizan en torno a los santos católicos. Los mayordomos encargados de la fiesta sufragan los gastos de la comida, invitándose a todos los asistentes, lo que les otorga prestigio y la posibilidad de ocupar en el futuro algún otro cargo en la comunidad. Los amuzgos consideran que la enfermedad es el resultado de no acatar los patrones de comportamiento respecto a la naturaleza o a la sociedad, desequilibrio que sólo los especialistas tradicionales pueden resolver. L...

Borges y los indios

Héctor Manjarrez nos convidó en la revista Letras Libres de Mayo de 2009 una de las tantas conversaciones entre Jorge Luis Borges y Bioy Casares, que después fueron libros, pero que en este caso recae en un tema poco habitual en ellos, ya que hablan de “los indios”, así en general, con muy poca fortuna a mi modo de ver: “Bioy relata que Borges le contó que acudió a cierta sociedad lingüística una tal señora de Bastianini –una de tantas horrorosas damas de sociedad con las que Borges y Bioy se reunían con frecuencia– y que dicha doña “sostuvo que todo (lo que allí discutían) era parte de una polémica entre los partidarios de los blancos y los partidarios de los indios; que ella no era partidaria de los blancos, y que todos éramos descendientes de Calfucurá. ‘Todos, desde luego –respondió Borges –, salvo usted, señora, y los señores que están aquí, y yo.’ Borges le dijo que ese gran amor por los indios no la había llevado a saber nada de los indios y que esos mismos estudios eran más pr...

Los Tsa ju jmí

Los Tsa ju jmí son mejor conocidos como chinantecos; tsa ju jmí', significa "gente de palabra antigua" y es como se llaman a sí mismos; sin embargo, cada uno de los pueblos posee además su propio apelativo precedido siempre de la palabra tsa, dsa o alla, que significa "gente" y se combina con otros términos que hacen referencia a un origen común. En todos los casos también se reconocen como pobladores de la Chinantla, como chinantecos. La región chinanteca se encuentra a unos 100 kilómetros de la ciudad de Oaxaca. Se extiende a lo largo de 17 municipios ubicados en la parte noreste del estado. Colinda al norte con Veracruz, al noroeste con la región mazateca, al oeste con la cuicateca y al sur y sureste con la zapoteca. Los seres sobrenaturales que rodean al pueblo chinanteco pueden ser positivos o negativos y se hallan ligados a los elementos naturales; de hecho, son los dueños de la naturaleza. Unos causan males y los otros son protectores. Si la pe...

Mendizábal y la salud

Para Miguel Othón de Mendizábal el problema de la salud implica diversas consideraciones: el cuadro de las costumbres tradicionales, hábitos mentales y normas de conducta, producidas por la mezcla de las culturas indígenas con la cultura occidental, que si bien tuvo buenos resultados en el orden moral, en opinión de él mismo, en el orden práctico resultó dañina para los habitantes originarios, sobre todo respecto a la salubridad. Producto de hábitos culturales o de su desastroso estado económico, las condiciones sanitarias de los indígenas mexicanos tras la lucha revolucionaria son desfavorables para un crecimiento normal, viéndose paralizados pueblos enteros, desde hace siglos, por las epidemias. Hacia los años treintas el escenario no era alentador. La gastroenteritis infantil, la enteritis, entecolititis, la fiebre tifoidea, la paratifoidea, la disentería basilar o amibiana, la uncinariasis y la tenia; la gripe, la neumonía, el bocio y el cretinismo, la viruela y la difteria, la onc...