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Renacimiento

 


Observo que los mexicanos vivimos un proceso de renacimiento, a todas vistas; nuestro “castellano” está profundamente nahuatlizado, nuestras raíces indígenas a final de cuentas no son lejanas ni confusas, la otra mitad de nuestra genealogía se hace sentir cada día; observa nuestra alimentación, somos seres de maíz, es nuestro principal alimento, pero es una pena que hayamos perdido tanto tiempo. La invención del Indigenismo mexicano en 1920 retrasó este proceso cien años. “No había nada qué conocerles, ellos tendrían que hacerse mexicanos”, fue su conclusión. Pero siempre hemos sospechado que los moles, los guacamoles y la tortilla nos recuerdan lo que también fuimos y lo que somos, seres de maíz.


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